¿Para qué necesita una Mercedes-Benz una ONG religiosa?”: director de la DGII plantea inquietudes sobre esas entidades
Santo Domingo.- Pedro Urrutia, el director de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) manifestó su preocupación por el incremento de empresas que reportan pérdidas, así como por la creación y posterior liquidación de compañías y organizaciones sin fines de lucro (ONG), al considerar que esos movimientos deben ser analizados desde la perspectiva tributaria.
Explicó que, aunque existen empresas con pérdidas reales, también hay casos que requieren revisión, especialmente cuando esas compañías continúan importando activos o realizan operaciones que ameritan un análisis por parte de la administración tributaria.
Asimismo, indicó que le preocupa la cantidad de constituciones de ONG . Señaló que, al revisar esos procesos, observa que en cualquier período pueden producirse dos o tres constituciones de ONG y varias liquidaciones de empresas, lo que, a su juicio, merece atención.
El funcionario sostuvo que una ONG debe responder al propósito para el que fue creada y advirtió que la tributación obliga a examinar esos casos.
“Yo me pregunto, pero creo que Dios me perdone. Creo que tanto nosotros rezamos aquí que cuando yo tengo que constituir tres o cuatro, todas son para rezar. Entonces eso me preocupa. Me preocupa porque, si no le caigo encima a eso, después dicen: ‘A este director le cogió con las ONG’. No. Lo que pasa es que, desde el punto de vista de la tributación, eso me debe llamar la atención. Yo primero veo el objeto. Las ONG son para rezar, cada una tiene un templo, supongo yo. Si es para rezar, en ese caso, ¿para qué necesita una Mercedes-Benz una ONG?”, cuestionó el funcionario durante su exposición ante representantes de la Confederación Dominicana de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (CODOPYME).
Simplificación
También afirmó que trabaja para desarrollar una metodología que permita a las empresas sobrevivir y subsistir dentro del sistema fiscal, el cual calificó como complicado. En ese sentido, aseguró que la institución impulsa cambios para simplificar el cumplimiento tributario.
Indicó que su objetivo es que el pago de impuestos no sea el principal problema de los negocios, sino que las empresas puedan concentrarse en vender y producir. Además, expresó que busca que los contribuyentes vean a la DGII como un aliado y no como una institución a la que deban temer.
Sostuvo que el sistema tributario debe ser progresivo, de forma que quien más tiene sea quien más pague, y consideró que también debe reducirse la cantidad de sectores con beneficios especiales.
Afirmó que la Ley Anticrisis 30-26 busca convertir la administración tributaria en un aliado para el desarrollo económico del país, mediante la simplificación de procesos, la formalización de las empresas y la reducción de los costos de cumplimiento.
Explicó que cuando las empresas pueden dedicar menos tiempo a la burocracia y más tiempo a producir, innovar e invertir, se crean mejores condiciones para el desarrollo del país.
El funcionario destacó que las micro, pequeñas y medianas empresas constituyen un pilar fundamental de la economía dominicana por su capacidad para generar empleos, dinamizar la actividad económica e impulsar la innovación, por lo que consideró que facilitar su crecimiento es una estrategia de desarrollo nacional.
Asimismo, señaló que cada empresa que se formaliza y cada contribuyente que cumple voluntariamente con sus obligaciones fortalece la capacidad del Estado para financiar inversiones en educación, salud, infraestructura y seguridad.
afirmó que la formalización constituye una prioridad del Gobierno y aseguró que distintas instituciones trabajan de manera conjunta para facilitar el cumplimiento de las obligaciones tributarias y laborales.
Explicó que las autoridades revisan la composición de la carga que implica una nómina con el propósito de hacer más atractiva la formalización, al tiempo que buscan simplificar los procesos para que más personas y empresas ingresen a la economía formal.
El costo de la informalidad
Al referirse a la informalidad dijo que representa un problema serio para el Gobierno y afirmó que la población no tiene idea de lo que le cuesta al Estado el pago de los subsidios. Indicó que una parte de esos recursos puede terminar beneficiando a personas que no necesitan de esas ayudas.
Señaló que, por esa razón, es necesario medir mejor quiénes reciben las ayudas estatales para que los recursos públicos lleguen efectivamente a las personas que realmente los requieren.
Asimismo, indicó que uno de los objetivos es lograr que la formalidad resulte más conveniente que la informalidad, reduciendo los costos de cumplimiento y facilitando los trámites para los contribuyentes.
Indicó que la competitividad del país depende no solo de sus empresas, sino también de la capacidad de las instituciones para facilitar la actividad económica, generar confianza y ofrecer servicios oportunos.
En ese sentido, explicó que la DGII impulsa transformaciones orientadas a simplificar procesos, reducir costos administrativos, eliminar barreras innecesarias y aprovechar la tecnología para que el cumplimiento tributario sea más ágil, eficiente y transparente.
Dilenni Bonilla

