![]()
LA PALABRA CADA DOMINGO
XXVII Domingo. Tiempo Ordinario. Ciclo C
Color: VERDE
Domingo, 5 de octubre del 2025. III Semana del salterio.
Primera Lectura: Hab 1,2-3;2,2-4
Lectura del Libro de Habacuc
¿Hasta cuándo clamaré, Señor, sin que me escuches? ¿Te gritaré: «¡Violencia!», sin que me salves? ¿Por qué me haces ver desgracias, me muestras trabajos, violencias y catástrofes, surgen luchas, se alzan contiendas?
El Señor me respondió así: «Escribe la visión, grábala en tablillas, de modo que se lea de corrido. La visión espera su momento, se acerca su término y no fallará; si tarda, espera, porque ha de llegar sin retrasarse. El injusto tiene el alma hinchada, pero el justo vivirá por su fe».
Palabra de Dios
Salmo Responsorial: 94,1-2.6-7.8-9
R/. Ojalá escuchen hoy la voz del Señor: «No endurezcan su corazón»
Vengan, aclamemos al Señor, demos vítores a la Roca que nos salva; entremos a su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos. R/.
Entren, postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro. Porque él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía. R/.
Ojalá escuchen hoy su voz: «No endurezcan el corazón como en Meribá, como el día de Masá en el desierto; cuando sus padres me pusieron a prueba y me tentaron, aunque habían visto mis obras.» R/.
Segunda Lectura: 2 Tim 1,6-8.13-14
Lectura de la Segunda Carta del Apóstol San Pablo a Timoteo
Querido Hermano: Reaviva el don de Dios, que recibiste cuando te impuse las manos; porque Dios no nos ha dado un espíritu cobarde, sino un espíritu de energía, amor y buen juicio. No tengas miedo de dar la cara por nuestro Señor y por mí, su prisionero. Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según las fuerzas que Dios te dé.
Ten delante la visión que yo te di con mis palabras sensatas y vive con fe y amor cristiano. Guarda este tesoro con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros.
Palabra de Dios
Evangelio: Lc 17,5-10
Lectura del Santo Evangelio según San Lucas
En aquel tiempo, los apóstoles le pidieron al Señor: —«Auméntanos la fe».
El Señor contestó: —«Si tuvieran fe como un granito de mostaza, dirían a esa morera: “Arráncate de raíz y plántate en el mar”. Y les obedecería. Supongan que un criado de ustedes trabaja como labrador o como pas¬tor; cuando vuelve del campo, ¿quién de ustedes le dice: “En seguida, ¿ven y ponte a la mesa?” ¿No le dirán: “Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú?” ¿Tienen que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado?
Lo mismo ustedes: Cuando hayan hecho todo lo mandado, digan: «Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer».
Palabra del Señor
///////////////////////
“¿Dónde está Dios?”
Las lecturas de hoy nos invitan a reflexionar sobre la fe.
Ante la presencia del mal y la "aparente" inacción de Dios, el profeta siente tambalear su fe y se pregunta:
- ¿Dónde está Dios?
- ¿Por qué no interviene eliminando el mal y haciendo justicia?
Lo positivo de la actitud del profeta es que abre su corazón a Dios en la oración. Y Dios le responde. Así nos confirma que está presente y "comprende" nuestra aflicción. Su respuesta es una invitación a perseverar en la fe, a esperar confiados en Dios.
Todos tenemos fe en alguien o en algo, la fe es lo que nos mueve en la vida a actuar y vivir. Jesús invita a sus discípulos a poner toda su confianza en Dios. Ellos se dan cuenta que para vivir la confianza, la entrega, el amor, la generosidad y el desprendimiento en que vive Él es difícil y se sienten débiles.
Solo con fe firme en Dios es posible. Por eso sienten la necesidad de pedirle: “Auméntanos la fe” para "dejarnos llevar" y guiar sólo por Dios. La verdadera Fe es la confianza en aquel que nos ama y quiere nuestro bien. Desde la fe hay que servir a Dios en esta vida: Sin condiciones, sin límites, de manera gratuita, al estilo de Jesús. Jesús, que conoce nuestra frágil condición humana, nos invita a ser servidores del Evangelio con total gratuidad y desprendimiento. Recordando que nuestra paga, es Dios mismo.
-TENER FE: Es creer que Dios se nos manifiesta en Jesús-Cristo y que Él nos ama por encima de todo sin ninguna condición, y por eso nos fiamos absolutamente de Él, lo amamos y le servimos, me conceda o no lo que le pido.
-TENER FE: Es vivir y actuar como Él nos enseña en su Palabra, seguros de que aun en medio de las contrariedades y dificultades de cada día, Él nos anima y nos da fuerza para actuar.
-TENER FE: Es experimentar seguridad a la hora de fiarnos de Él.
-TENER FE: Es asumir la vida de Cristo, su manera de vivir y actuar, sus sentimientos; su estilo de vida nos mueve a una amorosa fidelidad y adhesión a El que llena de sentido nuestra vida, nos transforma y nos impulsa a transformar la realidad que nos rodea.
(Guía Mensual)
“Que Dios llene de paz tu casa y te bendiga grandemente, Él que vive y ama por los siglos de los siglos”✍

