“Santiago experimentó al Cristo Resucitado” (Mt 20, 20-28)

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LA PALABRA DIARIA

Sábado, XVI Semana del Tiempo Ordinario

Fiesta: Santiago Apóstol

Color: ROJO

24 de julio de 2021

Primera lectura: Hc 4,33;5.12.27-33;12,2
Lectura del Libro de los Hechos

En aquellos días, los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor y hacían muchos signos y prodigios en medio del pueblo.
Los condujeron a presencia del Sanedrín y el sumo sacerdote los interrogó: ¿No les habíamos prohibido formalmente enseñar en nombre de ese? En cambio, han llenado Jerusalén con su enseñanza y quieren hacernos responsables de la sangre de ese hombre. Pedro y los apóstoles replicaron: Hay que obedecer a Dios antes que los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien ustedes mataron, colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó, haciéndolo jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da los que le obedecen. Esta respuesta los exasperó, y decidieron acabar con ellos. Más tarde, el rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan.

Palabra de Dios

Salmo Responsorial: 66, 2-3.5.7-8

R/. “Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben”
El Señor tenga piedad y nos bendiga, ilumine tu rostro sobre nosotros; conozca la tierra tus caminos, todos los pueblos tu salvación. R/.
Que canten de alegría las naciones, porque riges el mundo con justicia, riges los pueblos con rectitud y gobiernas las naciones de la tierra. R/.
La tierra ha dado su fruto, nos bendice el Señor, nuestro Dios. Que Dios nos bendiga; que le teman hasta los confines del orbe. R/.

Segunda lectura: Cor 4,7-15
Lectura de la segunda carta a los Corintios

Hermanos: El tesoro del ministerio lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros. Nos aprietan por todos lados, pero no nos aplastan; estamos apurados, pero no desesperados; acosados, pero no abandonados; nos derriban, pero no nos rematan; en toda ocasión y por todas partes, llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. Mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte, por causa de Jesús; para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. Así, la muerte está actuando en nosotros, y la vida en ustedes. Teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: Creí, por eso hablé, también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús también con Jesús nos resucitará y nos hará estar con ustedes. Todo es para su bien. Cuantos más reciban la gracia, mayor será el agradecimiento, para gloria de Dios.

Palabra de Dios

Evangelio: Mt 20, 20-28
Lectura del Santo Evangelio según Mateo

En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeo con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: ¿Qué deseas? Ella contestó: Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda. Pero Jesús replicó: No sabes lo que pides. ¿Son capaces de beber el cáliz que yo he de beber? Contestaron: Lo somos. Él les dijo: Mi cáliz lo beberán; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre. Los otros diez, que habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo: Saben que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre ustedes: el que quiera ser grande entre ustedes, que sea su servidor, y el que quiera ser primero entre ustedes, que sea su esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.

Palabra del Señor


“Santiago experimentó al Cristo Resucitado” (Mt 20, 20-28)

Celebramos la fiesta del Apóstol Santiago, hermano mayor de Juan. – de los “hijos de Boanerges (trueno) (Mc. 3, 17). Lo encontramos en la escena donde su madre pide a Jesús para que siente en lugar de honor a Santiago y a Juan (Mt. 20, 21).
Hoy celebramos a un gran hombre cuya experiencia de cambio lo llevó a ser decapitado por defender la verdad de la Buena Nueva. Santiago experimentó al Cristo Resucitado. Su testimonio valiente por defender los valores del Reino le ganó gran respeto entre la comunidad de los seguidores del Resucitado. Su vida fue un proceso progresivo de maduración espiritual marcada por el servicio y el trabajo humilde por difundir el mensaje de salvación.
Aprendió a no desear sentarse en lugares de honor sino comprendió y puso en práctica que “no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.” Cambió sus pensamientos interesados por los pensamientos de desapego a lo material. Caminó con alegría, entrega, dando alabanzas a Dios. Valientemente junto a “los apóstoles (que) daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor y hacían muchos signos y prodigios en medio del pueblo”.
Aprendamos de este gran Santo y dejémonos alentar por su vida para el bien de nuestras propias vidas. ¡La recompensa es posible y el cambio es posible!

(Guía mensual)

“Que Dios llene de paz tu casa y te bendiga grandemente, Él que vive y ama por los siglos de los siglos. Amén” ✍