“Todo trabajador merece su salario y también merece su justo descanso”: La Palabra del Sábado 👇

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LA PALABRA CADA DÍA

Sábado, IV Semana. Tiempo Ordinario

“Todo trabajador merece su salario y también merece su justo descanso”

Color: ROJO

5 de febrero del 2022

Memoria Obligatoria: Santa Águeda, Virgen y Mártir
Primera Lectura: I Re 3,4-15
Lectura del Primer Libro de los Reyes

En aquellos días, Salomón fue a Gabaón a ofrecer allí sacrificios, pues allí estaba la ermita principal. En aquel altar ofreció Salomón mil holocaustos.
En Gabaón el Señor se apareció en sueños a Salomón y le dijo: «Pídeme lo que quieras.»
Respondió Salomón: «Tú le hiciste una gran promesa a tu siervo, mi padre David, porque caminó en tu presencia con lealtad, justicia y rectitud de corazón; y le has cumplido esa gran promesa, dándole un hijo que se siente en su trono: es lo que sucede hoy. Pues bien, Señor, Dios mío, tú has hecho que tu siervo suceda a David, mi padre, en el trono, aunque yo soy un muchacho y no sé desenvolverme. Tu siervo se encuentra en medio de tu pueblo, un pueblo inmenso, incontable, innumerable. Da a tu siervo un corazón dócil para gobernar a tu pueblo, para discernir el mal del bien, pues, ¿quién sería capaz de gobernar a este pueblo tan numeroso?».
Al Señor le agradó que Salomón hubiera pedido aquello, y Dios le dijo: «Por haber pedido esto y no haber pedido para ti vida larga ni riquezas ni la vida de tus enemigos, sino que pediste discernimiento para escuchar y gobernar, te cumplo tu petición: te doy un corazón sabio e inteligente, como no lo ha habido antes ni lo habrá después de ti. Y te daré también lo que no has pedido: riquezas y fama, mayores que las de rey alguno.»

Palabra de Dios

Salmo Responsorial: 118,9.10.11.12.13.14
R/. “Enséñanos, Señor, tus leyes”

¿Cómo podrá un joven andar honestamente?
Cumpliendo tus palabras. R/.
Te busco de todo corazón, no consientas que me desvíe de tus mandamientos. R/.
En mi corazón escondo tus consignas, así no pecaré contra ti. R/.
Bendito eres, Señor, enséñame tus leyes. R/.
Mis labios van enumerando los mandamientos de tu boca. R/.
Mi alegría es el camino de tus preceptos, más que todas las riquezas. R/.

Evangelio: Mc 6, 30-34
Lectura del Santo Evangelio según San Marcos

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: «Vengan ustedes solos a un sitio tranquilo a descansar un poco.» Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.

Palabra del Señor


“Todo trabajador merece su salario y también merece su justo descanso”

Si David fue el gran rey del pueblo de Israel, su hijo Salomón fue el gran sabio. La primera lectura nos narra el deseo que Salomón le pidió a Dios. Deseó la sabiduría en vez de las riquezas. La sabiduría desde el punto de vista bíblico es actuar conforme al querer de Dios; esto nos llevará a obrar siempre el bien para nosotros mismos y para los demás. Hemos de pedir todos los días que el Señor nos otorgue el don de la sabiduría, para que sepamos conducirnos en el día a día, pues la sabiduría es un don a utilizar constantemente. Para cualquier acto de nuestras vidas, necesitamos acudir a ella. ¿Cuántas malas decisiones y cuántas acciones erróneas cometemos y hemos cometido en la vida, por no actuar sabiamente?
El Señor hoy, nos muestra el camino para conseguir la sabiduría: caminar en la presencia de Dios con lealtad, justicia y rectitud de corazón en todo momento y circunstancias de la vida.
Finalmente, en el evangelio que hemos leído, los discípulos vuelven de la gesta misionera a la que fueron enviados por Jesús. Un Jesús que los invita a descansar después del trabajo realizado. Todo trabajador merece su salario y también merece su justo descanso. Hay quienes no saben descansar, quienes son adictos al trabajo y quienes por el contrario son adictos al descanso y poco dados al trabajo. Hemos de ser personas equilibradas, que sepamos sacar tiempo para cada cosa. Jesús sacaba tiempo para orar, trabajar, predicar, descansar, comer, peregrinar, enseñar, sanar y liberar. Movido siempre por su corazón de pastor, acogía a multitudes y les enseñaba con toda la sabiduría divina que habita en Él, el camino de la salvación y a la vez, que les revelaba a todos los que acudían a Él, los secretos del reino. Amén.

(Guía Mensual)

“Que Dios llene de paz tu casa y te bendiga grandemente, Él que vive y ama por los siglos de los siglos. Amén” ✍