Psicocardióloga Pamela Féliz explica cómo la música influye en la salud cardiovascular

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La cardióloga internista y psicocardióloga Pamela Féliz destacó que la música no solo cumple una función emocional y recreativa, sino que también puede convertirse en una aliada clave para la salud cardiovascular, al influir directamente en la frecuencia cardíaca, la presión arterial y los niveles de estrés de las personas.

La especialista explicó que distintos géneros musicales generan respuestas diferentes en el organismo. Mientras la música movida o estruendosa tiende a activar el cuerpo y acelerar el ritmo cardíaco, la música clásica e instrumental favorece la relajación, ayuda a reducir la ansiedad y contribuye a un mejor control de la presión arterial.

Estas declaraciones las ofreció durante una entrevista en el programa Más que Noticias. Transmitido de lunes a viernes por CDN, canal 37, a las 8:00 de la noche. En el espacio abordó la relación entre la música y el corazón desde una perspectiva médica y emocional.

Féliz señaló que diversos estudios clínicos han evidenciado que escuchar música clásica activa el sistema nervioso parasimpático, responsable de regular la frecuencia cardíaca y promover estados de calma. Este efecto contrasta con la activación del sistema nervioso simpático, que eleva la presión y el pulso cuando el organismo se encuentra en alerta o estrés.

Resultados efectivos en la incorporación de la música como complemento terapéutico

La psicocardióloga indicó que incluso pacientes que reciben tratamiento médico para controlar la hipertensión han mostrado mejores resultados cuando incorporan música clásica como complemento terapéutico, especialmente en la reducción de la presión sistólica.

Asimismo, explicó que la música también tiene un impacto positivo en la reducción del cortisol, la hormona del estrés. Esto beneficia de manera directa la salud cardiovascular. En este sentido, recomendó incorporar momentos de escucha consciente de música relajante durante situaciones cotidianas de alta tensión, como el tráfico o jornadas laborales demandantes.

No obstante, aclaró que la música bailable o energética también puede ser beneficiosa en contextos específicos. Por ejemplo, la actividad física o cuando se busca elevar el estado de ánimo, ya que estimula la liberación de sustancias asociadas al bienestar emocional.

Féliz advirtió que una exposición constante a música de alto volumen y ritmos intensos puede mantener al cuerpo en un estado prolongado de alert. Esto, a largo plazo, podría tener efectos negativos en el sistema cardiovascular, especialmente en personas con condiciones preexistentes.

Finalmente, destacó que la elección musical debe ser consciente y adaptada a cada momento del día. Invitó a la población a escuchar a su cuerpo y utilizar la música como una herramienta sencilla, accesible y efectiva para cuidar el corazón

CDN