Pocas ventas, lentitud y polvillo: las quejas de los comunitarios de Villa Mella por trabajos del metro
El sonido de los camiones y el "tap tap" de los martillos marcan la jornada de la ampliación que aún se realiza para establecer la estación del metro.
Sin embargo, la obra tan aclamada por los lugareños se ha convertido en una odisea: "la espera ha sido muy larga".
José Rosario, residente del sector, consideró que los trabajos deberían avanzar con más eficacia.
"Solicitamos a las autoridades que le den prioridad a las calles para que la gente pueda transitar, aunque las columnas no estén terminadas".
El panorama es gris: muchas columnas, polvo por doquier, calles en mal estado y señales para desviar a los conductores que transitan entre el caos.
El descontento de los lugareños no solo es con la demora de los trabajos para entregar la estación, también se le suma otra problemática más: las vías deterioradas.
Parado en la vía con evidente desilusión, Rolando Castillo explicó a la reportera de El Día que los trabajos "están lentos", las calles en mal estado y las autoridades muncipales se mantienen ajenas a la situación.
"Betty Gerónimo es la alcaldesa de aquí y no sé para qué ella ganó si aquí siguen igualitas las calles", manifestó.
"Cinco años en atraso"

Lo que un día se convirtió en esperanza para la movilidad de la zona hoy se transforma en desilusión y molestia para Nicanel Soriano, un chofer de carro público.
"Estas gentes no tienen comparación. Tienen cinco años haciéndonos coger todos los trotes del mundo. Los devíos malísimos ni terminan de arreglar estas columnas del metro" explicó.
La espera es larga para el ciudadano, y como él, muchos han perdido la fe.
Exigen terminación
Andrés Valdéz, un comerciante informal, denuncia que la falta de logística afecta sus ventas. También solicita a las autoridades pertinentes no dejarlos en el olvido.
Entre caos vehicular, lentitud y quejas, comunitarios piden a las autoridades agilizar la ampliación y solicitan la intervención de la alcaldía para el arreglo de sus calles.
Keysa Leger San Pablo

