“La unión con Cristo nos hará comprender y asumir la misión”

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LA PALABRA CADA DÍA

XXII Semana. Tiempo Ordinario

“La unión con Cristo nos hará comprender y asumir la misión”

Miércoles, 11 de septiembre del 2024

Color: VERDE

Primera Lectura: 1 Cor 7,25-31
Lectura de la Primera Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios

Hermanos: Respecto al celibato no tengo órdenes del Señor, sino que doy mi parecer como hombre de fiar que soy, por la misericordia del Señor. Estimo que es un bien, por la necesidad actual: quiero decir que es un bien vivir así. ¿Estás unido a una mujer? No busques la separación. ¿Estás libre? No busques mujer; aunque, si te casas, no haces mal; y, si una soltera se casa, tampoco hace mal. Pero estos tales sufrirán la tribulación en su carne. Yo respeto sus razones. Digo esto, hermanos: que el momento es apremiante. Queda como solución que los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran; los que lloran, como si no lloraran; los que están alegres, como si no lo estuvieran; los que compran, como si no poseyeran; los que negocian en el mundo, como si no disfrutaran de él: porque la representación de este mundo se termina.

Palabra de Dios

Salmo Responsorial: 44,11-12.14-15.16-17
R/. Escucha, hija, mira: inclina el oído

Escucha, hija, mira: inclina el oído, olvida tu pueblo y la casa paterna; prendado está el rey de tu belleza: póstrate ante él, que él es tu Señor. R/.
Ya entra la princesa, bellísima, vestida de perlas y brocado; la llevan ante el rey, con séquito de vírgenes, la siguen sus compañeras. R/.
Las traen entre alegría y algazara, van entrando en el palacio real. «A cambio de tus padres, tendrás hijos, que nombrarás príncipes por toda la tierra”. R/.

Evangelio: Lc 6,20-26
Lectura del Santo Evangelio según San Lucas
En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo: «Dichosos los pobres, porque de ustedes es el reino de Dios. Dichosos los que ahora tienen hambre, porque quedarán saciados. Dichosos los que ahora lloran, porque reirán. Dichosos ustedes, cuando los odien los hombres, y los excluyan, y los insulten, y proscriban su nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alégrense ese día y salten de gozo, porque su recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían sus padres con los profetas. Pero ¡ay de ustedes, los ricos!, porque ya tienen su consuelo. ¡Ay de ustedes, los que ahora están saciados!, porque tendrán hambre. ¡Ay de los que ahora ríen!, porque harán duelo y llorarán. ¡Ay si todo el mundo habla bien de ustedes! Eso es lo que hacían sus padres con los falsos profetas”.

Palabra del Señor


“La unión con Cristo nos hará comprender y asumir la misión”

Distinto a los rabinos y maestros de la ley, Jesús enseña de una manera nueva: es Él quien elige a sus discípulos, predica con autoridad, es decir, con vigor, con fortaleza y es exigente, no sólo consigo mismo, sino para con aquéllos que había escogido para ser sus discípulos, a los cuales les presenta un programa de vida: las bienaventuranzas. ¡Qué bienaventuranzas! ¡Desconcertantes a los oídos de los discípulos, y a nosotros también!
Aquel modo de hablar les resultaba escandaloso, muchos le abandonaron.
¿Cómo era posible ser dichoso, estar felices si lo que tenemos es penurias, dificultades, carencias, persecuciones? No, esto no es posible, así no se puede ser feliz. Es lo que piensa, a primera vista una persona común y corriente. Y es normal que pensemos así. Sin embargo, Jesús nos recuerda que hay que tomar la cruz de cada día y seguirle. La unión con Cristo nos hará comprender y asumir la misión, su programa de vida. Entonces libres de los afectos del mundo, viviremos gozosos en el Señor, siendo Él nuestra única heredad. Entramos así a ser parte de los “pobres de YAWEH” del cual nos hablan los profetas. Abracemos y acojamos las bienaventuranzas como programa de vida y seguimiento de Jesús.

(Guía Litúrgica)

“Que la gracia y la paz de Dios Padre y de Jesucristo, el Señor y la fuerza del Espíritu Santo inunden la vida de cada uno de nosotros”✍