¿Hasta dónde llegarán algunas acciones proselitistas por desplazar a Abinader como Presidente Constitucional de la República Dominicana en las próximas elecciones?

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Por: Juan C. Benzán


¿Hasta dónde llegarán algunas acciones proselitistas por desplazar a Abinader como Presidente Constitucional de la República Dominicana en las próximas elecciones?

He entrado a una muy reconocida lujosa plataforma digital de nuestra ciudad capital y escuché a unos avezados jóvenes y eminentes juristas exponer además de otras desatinadas aseveraciones interesadas, que la DGII y Abinader tienen una ley escondida que no conoce el pueblo, la cual se aplicará de manera retroactiva a partir del 2024, gravando desde que una persona comienza a generar ingresos sin importar su cuantía, aunque su inscripción en el RNC de la DGII se haga veinte o muchos más años después (no estoy hablando de la reciente aprobada Ley de Extinción de Dominio ni de otra de aplicación similar, estoy hablando de una supuesta misteriosa ley escondida que regirá a partir del año 2024).

Además expresaron airosamente con la alegría del productor y conductor del programa o plataforma a que hice referencia, todo lo contrario de lo que a continuación paso a explicar:

Cónsono con mi minúsculo saber y escaso acervo cultural, como humilde hijo nacido de las entrañas mismas de la prodigiosa tierra de Hato del Padre, una ley que no es dada a conocer no es una ley.

La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) no tiene facultad para crear leyes, puede crear Reglamentos y Normas relacionados con la aplicación de la una ley de su competencia; pero las leyes deben emanar del Congreso Nacional y ser promulgadas por el Poder Ejecutivo, por lo que su aplicación requiere de la aprobación de los congresistas representantes de todos los partidos políticos.

Como principio jurídico la Ley no tiene carácter retroactivo, para que eso sea cierto es necesario modificar la Constitución, Ley de Leyes o Carta Magna de la República Dominicana.

Considero que los eminentes juristas están confundidos u obedecen a algún aturdido propósito proselitista en contra de Luis Abinader, en cuyas absurdas expresiones sin darse cuenta dejan tácito u obvio que Abinader será el seguro ganador de las próximas elecciones.

Según la Ley 11/92 que instituye el Código Tributario de la República Dominicana, las acciones de la DGII para exigir las presentaciones de las Declaraciones Juradas dejadas de presentar y el pago de los impuestos correspondientes prescriben a los tres años después de la fecha límite para pagarlos conforme a la ley vigente, siempre que no exista ninguna acción que interrumpa el plazo aludido, ejecutada por el sujeto activo que es la DGII, o por el sujeto pasivo del tributo, que es el contribuyente, en cuyo caso se agregarían dos años al plazo de la prescripción.

¿Qué pueden decirme los prestigiosos juristas sobre el efecto erga omnes en materia jurídica?

Ninguna ley nace en la DGII, es en el Congreso Nacional donde son aprobadas las leyes con el consenso expreso mediante el voto mayoritario legalmente establecido, de los legisladores representantes de las diferentes parcelas políticas partidarias, correspondiendo al Poder Ejecutivo la promulgación de las mismas para su aplicación, con la salvedad de que tiene la potestad de observarlas y devolverlas a los legisladores para todo lo pertinente a dicha observación.

En esa suntuosa plataforma cuyo nombre prefiero soslayar aquí, se expresaron tantas barbaridades que preferí no seguir viendo el video de la entrevista a los "eminentes juristas".

Por todo lo antes expuesto es que nunca he aceptado ninguna candidatura ofertada por diferentes partidos políticos, con alta y segura posibilidad de triunfo, teniendo plena seguridad de que hubiese salido airoso abrumadoramente en otrora no muy lejana oportunidad, sin la necesidad de tener que invertir tanto dinero para obtener el voto de los ciudadanos (hasta se me ofreció el financiamiento de campaña para optar por una curul en el Gobierno Municipal o en el Congreso Nacional).

A mi entender, el que invierte trescientos millones de pesos dominicanos (RD$300,000.000.00) en una campaña aspirando a ser diputado o senador, es porque aspira a lucrarse de las mieles del poder y obtener beneficios muy superiores a su inversión.

"Sea Usted el Jurado"