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"FELICIDADES EN NAVIDAD, AÑO NUEVO Y SIEMPRE,
A TODAS LAS MUJERES, HOMBRES Y PARVULOS
DEL UNIVERSO"
.Prof. Juan C. Benzán
https://youtu.be/nhVLlPUJ5bE
Por considerar que ningún "hombre asesina a una mujer por el simple hecho de ser mujer" y que ninguna "mujer asesina a un hombre por el simple hecho de ser hombre", no estoy conforme con la vigente definición de la honorable Real Academia Española (RAE) sobre el vocablo "femicidio o feminicidio", cuya definición al ser considerada e introducida como tal en el Código Penal de la República Dominicana es susceptible de incidir negativamente en la buena aplicación y administración de justicia, ya que la misma puede dar lugar a ambigüedades en la interpretación de los preceptos legales y por consiguiente a fallos o sentencias no siempre justas.
Consciente de que por razones o sinrazones que es preciso soslayar aquí, muchos leerán y serán escasos los que opinarán públicamente sobre el contexto del presente artículo, resulta insoslayable afirmar a manera de introducción en esta nota precoz que sólo abriga el loable propósito de aportar de amanera alguna a la erradicación definitiva del maltrato a la mujer, que nuestras autoridades y entidades encargadas de ser protagonistas de la perpetua extinción de este inicuo flagelo sobre el cual pulula el nauseabundo lodazal de esta sociedad miserable, han sido y seguirán siendo objeto de un inefable rotundo fracaso, porque no basta con gastar sumas multimillonarias en publicidad o propaganda y sustentar óptimas leyes y programas en defensa de la las valiosas mujeres y en contra de la violencia sexual, si en dichas acciones en ocasiones perneadas de irónica hipocresía únicamente se habla de los derechos inalienables de la mujer y se deja como desatinada exención por cinismo e ignorancia quizás, hablar de los deberes inherentes al único ser perfecto después del Mesías que murió crucificado en la santísima Cruz del Calvario: LA MUJER.
Por lo ut supra, de conformidad con nuestro escaso saber e ínfimo acervo cultural, me asalta la convicción de que los derechos y los deberes son intrínsecos a los preceptos que regulan las límpidas normas de la convivencia humana, por cuya razón resulta atinado dictaminar que en condiciones normales no es posible la existencia de los derechos sin la existencia de los deberes conexos a los mismos, ya que los derechos y los deberes de la relación de pareja surten efectos similares a la eficacia erga omnes que en materia jurídica es inmanente a los derechos reales; con la salvedad de que cada uno de los cónyuges en igualdad de sexo debe disfrutar a plenitud del espacio que le es propio y de la sagrada libertad que como ente humano le corresponde, no debiendo por consiguiente ninguno de los mismos tratarse como simple objeto o propiedad del otro.
Como el único ser humano dador de vida, la mujer es el ser más sublime y maravilloso que Dios ha creado para que enternezca con su presencia fructífera la sagrada faz de la tierra que nos sirve de soporte.
La mujer debe ser tratada y considerada con la sutil delicadeza inherente a las cosas sagradas.
No existe razón justificable para maltratar y mucho menos para asesinar a una fémina, pues del vientre de una mujer obtuvimos la vida y prolongamos nuestra existencia.
No obstante lo antes expuesto, considero que la mujer como el sexo fuerte que es, al igual que el hombre como el sexo débil, debe hacer honor también a la dignidad de su privilegiada existencia humana, terminando sin malicias ni rencores en tiempo oportuno su relación de pareja, si está cabalmente consciente de que la satisfacción y el cariño o amor que alguna vez sintió por su cónyuge o por su pareja han fenecidos, antes de abrigar la parca colusión de una engañosa doble relación a escondida, o lo que es lo mismo, antes de escaldar en otra relación de pareja conservando aún en condición de irónica aviesa pantalla la pareja que tiene dentro de la casa como su relación primaria.
En síntesis; considero que con cierto legajo de ironía e infundada hipocresía quizás, nuestras autoridades están moldeando un sólo lado de las reales e injustas causas de tantos detestables asesinatos de mujeres en la República Dominicana; pues siempre que se habla de la violencia doméstica se omiten u ocultan absurdos motivos donde la mujer ha sido también coprotagonista y escultora de su inmerecido fatal destino, porque de manera consciente o inconsciente se le ha venido induciendo a una oscura confusión sobre la concepción de su justa libertad o independencia con el flagelo del libertinaje femenino. La libertad es un derecho inalienable de todo ser humano; mas, el libertinaje es una aberración; lo que también es aplicable a la patria.
No basta con prohibir y negar a ciudadanos honestos y laboriosos el porte y tenencia de las armas de fuego—lo que aumentaría los asaltos y la delincuencia en sus heterogéneas facetas—, pues los datos de una auténtica estadística arrojarían inefablemente que se cometen a diario más atropellos con armas blancas y otros tipos de armas en nuestro país, que los que son cometidos por ciudadanos no delincuentes con armas de fuego .
Hasta que no se otorgue prioritaria primacía a la observación de los valores cívicos y familiares y se eduque a la mujer y al hombre por igual, exento de la retinta ínfula de la ironía y la demagogia interesada o no, las óptimas leyes promulgadas, las marchas pacíficas, las ardientes protestas, las publicaciones auténticas y las amarillas, las ponencias escritas y las orales, al igual que las significativas inversiones en la implementación de todos los cuantiosos programas en aras de extirpar EL INJUSTO MALTRATO A LA MUJER EN CUALQUIIERA DE SUS FACETAS (las mayúsculas son mías), seguirán siendo la abominable consecuente de una fatídica utopía, porque aparcado en la absurda parquedad de su retinta sinrazón, un hombre vulnerado enjaulado en la intimidad de la frágil redondez de su inicuo orgullo es susceptible de convertirse en una bestia salvaje, soberbia e implacable, lo que le inhibe pensar en el peso de la condena aplicable a su abominable descabellado acto punible.
Un fuerte abrazo fraterno para los hombres y mujeres de nuestra amada República Dominicana y del mundo.
¨UN NO ROTUNDO AL MALTRATO A LA MUJER¨
FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO PARA TODOS LOS HOMBRES Y MUJERES DEL UNIVERSO….
–
Prof. Juan C. Benzán
Hato del Padre,
República Dominicana.

