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El sospechoso de la desaparición es una persona de confianza, quien vio nacer y crecer a la niña en Madre Vieja Norte, San Cristóbal; este sábado se le conocerá medida de coerción.
Frente a su humilde casita azul, el lamento desesperado de Nicaury Herrera, resuena en medio del silencio expectante, que se vive en el barrio La Piña de Madre Vieja, San Cristóbal, desde la desaparición de la niña Willeni Lorenzo Herrera, el pasado 20 de julio.

La agonía crece con el paso de las horas, mientras las esperanzas de volver a ver a la menor de 11 años con vida, parece derrumbar a la familia.
“Esto es peor que si la hubiesen asesinado, porque esta incertidumbre nos está matando poco a poco. El no saber si está viva, qué le hicieron o dónde está, no nos deja ni dormir”, exclama con evidente dolor, Clodomiro Herrera, su abuelo.
La traición
Willeni Lorenzo Herrera, salió de su casa alrededor de las 8:00 de la mañana de aquel fatídico jueves, supuestamente a verse a escondidas, con Juan Alberto Sánchez alias Bruly, una persona cercana a la familia.
“Él es de aquí, tuvo su primera hija aquí, lo teníamos como un vecino querido, nunca pensamos que iba a hacer esa calaña”, lamenta Nicaury Herrera.

Juan Alberto Sánchez alias Bruly, sospechoso de la desaparición.
Al revisar el celular de la abuela, que era usado por la infante, descubrieron supuestas conversaciones entre el sospechoso y la víctima, que según afirman, evidencian su implicación en la desaparición.

Familiares de Willeni se sientes traiicionados, importentes y desesperados, expresa su madre Nikauly Hererra/foto Jose de León
“Él borraba las conversaciones, pero hay un mensaje donde le dice que salga de la casa y ella le responde “ok” y eso se ve en el chat de WhatsApp que tiene la Policía”, afirma su progenitora.
Para el abuelo de la menor, este fue un golpe mortal, por la confianza que le tenían, a quien consideraban un miembro más de la familia.
“El venía, comía aquí, se le daba lo que necesitaba, era como una familia. Eso fue una traición, pero cada día uno aprende más que en la confianza es que está el peligro”, expresa con voz entre cortada su abuelo Clodomiro, quien le crio.
Desmienten la versión que circula, de que un supuesto aparato electrónico de Willeni habría sido hallado en el interior de la vivienda allanada por las autoridades y afirman que allí no había ninguna de sus pertenencias.
Pese a que el caso se ha manejado con hermetismo, familiares indican que un video de vigilancia muestra cuando la niña llega a un lugar a unas cuadras de su casa y momentos después, se presenta Bruly en su motor, siendo esta la última vez que tuvieron constancia sobre su paradero.
“El video que tienen las autoridades es cuando la niña coge por la calle de su casa y él llega y se reúne con ella, se para como a hablar y de ahí arranca. Hay una mata donde ellos se paran, no se ve si se fueron”, expresa Nicaury.
Mientras las autoridades avanzan en sus investigaciones, parientes de Willeni claman porque este caso no quede impune, ya que afirman, existen indicios que incriminan al supuesto responsable de su desaparición, quien se encuentra detenido en el destacamento “La 17” de San Cristóbal.

