Dominio total: Cerveceros vuelven a someter a Tampa en la Serie Mundial
El sábado en el Juego 2 de la Serie Mundial frente a los Rays en el American Family Field, Milwaukee ganó su séptimo choque de ocho encuentros en los que han estado abajo en el marcado en algún momento, esta vez triunfando por 5-4. Y los Cerveceros son el quinto conjunto en la historia con dos triunfos en playoffs/Serie Mundial los que perdían por cuatro carreras o más, uniéndose a los Filis del 2022, los Medias Blancas del 2005, los Angelinos del 2002 y los Yankees de 1996. De ese grupo, sólo Filadelfia no llegó a coronarse campeón.
El pitcheo de los Cerveceros tras permitir cuatro carreras en la primera entrada, Milwaukee superó por 5-0 a Tampa Bay en la pizarra durante los últimos ocho innings y medio. Y una vez más, hubo mucho protagonismo latinoamericano, con el mismo trío del Juego 1: Los venezolanos William Contreras y Jackson Chourio, más el dominicano Abner Uribe.
Chourio bateó de 5-2 con una anotada el sábado. Ahora lleva de 9-4 en los dos partidos de la Serie Mundial, con una empujada. Además, el sábado en la sexta entrada, hizo un tiro crucial al plato para sacar a Liam Hicks, preparando el camino para que un jonrón de Sal Frelick empatara el partido 4-4.
Contreras también estuvo de 5-2 el sábado, empujando la primera carrera de los Cerveceros en el primer capítulo mientras empezaban su reacción. En la postemporada, el oriundo de Puerto Cabello lleva de 38-15 (.407) con tres cuadrangulares y OPS de 1.115
Y el relevista Uribe entregó otro inning en blanco para anotarse la victoria el sábado. En este Clásico de Otoño, el derecho lleva 2.2 ceros de un hit, tres ponches y una base por bolas.
De esa forma, los campeones de la Liga Nacional no necesitaron imponerse a fuerza de poder ni aplastar a los Rays de Tampa Bay en estos primeros dos juegos de la Serie Mundial en el American Family Field. Los Cerveceros tienen ahora una contundente ventaja de 2-0 en esta serie al mejor de siete tras atormentar a sus visitantes: primero, con aquella inusual doble matanza que puso fin al encuentro inaugural; luego, con una remontada electrizante y demoledora para llevarse el Juego 2 por 5-4 la noche del sábado.
Esta ventaja es histórica. En las 55 ocasiones anteriores en las que un equipo se colocó en la misma posición en el Clásico de Otoño, terminó coronándose campeón el 80.7% de las veces.
“Estamos llegando al final de la temporada”, dijo el manager Pat Murphy. “En algún momento nos van a tocar el hombro y nos van a decir: ‘Se acabó’. Pero estos muchachos simplemente no se rinden. Tienen fe. Simplemente siguen adelante”.
Un final con drama y frustración para Tampa
Las matemáticas, el impulso anímico y el estruendo de la afición de Milwaukee han jugado a su favor. También lo hizo el tercer strike cantado por un intento de detener el swing del bateador designado de los Rays, Yandy Díaz, que puso fin al encuentro cuando la carrera del empate estaba en la tercera base en el noveno episodio.
Díaz permaneció en el plato, visiblemente molesto e incrédulo tras la decisión del umpire. Después del encuentro, aceptó el fallo sin rodeos, aunque la frustración era evidente: “Es frustrante”, expresó Díaz. “No hicimos nuestro trabajo de anotar más carreras para ayudar a nuestros lanzadores”.
La Serie Mundial se trasladará ahora a San Petersburgo, donde habrá menos seguidores de los Cerveceros. Sin embargo, hasta el momento, este enfrentamiento se ha definido por la confianza de Milwaukee y los demasiados errores de los Rays.
Y resulta curioso, porque Tampa Bay llegó al Juego 2 con su as y sus mejores relevistas descansados. Salieron con los bates encendidos y fabricaron un racimo de cuatro carreras en el primer inning, recordando que nada puede darse por sentado. Pero una vez más, la Tierra Buena se convirtió en las "Tierras Malas" —como las llama Bruce Springsteen, ídolo del manager Murphy— para el rival.
De la lona a la respuesta inmediata
Frente al novato derecho Logan Henderson, los Rays tomaron ventaja de 1-0 gracias a un sencillo de Chandler Simpson que remolcó a Díaz. Luego ampliaron a 2-0 con sencillo de Junior Caminero y colocaron la pizarra 4-0 con el primer jonrón de la Serie Mundial: un batazo de 411 pies del receptor Liam Hicks hacia el jardín derecho-central.
Aquello fue un duro golpe. Lamentablemente para Tampa Bay, la ventaja temprana no estuvo segura en manos de su as Drew Rasmussen, quien firmó su apertura más corta en meses (3.2 innings) y le dio motivos a la afición local para elevar el volumen.
La reacción de Milwaukee comenzó de inmediato en la parte baja del primer episodio. Jackson Chourio y Jake Bauers conectaron sencillos consecutivos. Un out después, William Contreras pegó un rodado por el medio en una jugada de bateo y corrido ejecutada a la perfección que permitió anotar a Chourio. Más adelante, Garrett Mitchell disparó un sencillo al jardín derecho para reducir la distancia a la mitad (4-2).
El rugido de la remontada
Milwaukee volvió a la carga en el cuarto capítulo. Un boleto a Cooper Pratt y un sencillo de Sal Frelick colocaron corredores en las esquinas. David Hamilton envió un rodado por la raya de primera base; Pratt anotó gracias a un error del inicialista Jonathan Aranda, una pifia costosa para unos Rays que no acostumbran regalar carreras. Así, el encuentro quedó por una sola rayita (4-3).
“En ese momento, no pude leer bien el efecto que llevaba la pelota”, explicó Aranda tras el juego. “Pensé que iba a desviarse en otra dirección. Fue una jugada que pude haber hecho”.
El estruendo más ensordecedor estaba reservado para el sexto episodio. Frelick abrió la entrada frente al zurdo Ian Seymour. Se trataba del mismo Frelick que apenas había conectado un cuadrangular contra zurdos en 98 visitas al plato durante la temporada regular.
En un turno que llevó la cuenta al máximo, Frelick no perdonó una recta al centro de la zona y descargó un gigantesco bambinazo hacia el jardín central. El vuelacercas hizo estremecer el estadio y empató la pizarra 4-4 mientras la fanaticada estallaba en júbilo.
El golpe definitivo de los novatos
Aunque los Cerveceros desperdiciaron la oportunidad de irse arriba en esa misma entrada, el desenlace llegó en el séptimo capítulo.
Brice Turang conectó un doble frente a Tyler Wells y avanzó a tercera con un elevado profundo de Mitchell. Los Rays llamaron al derecho Kevin Kelly para enfrentar al novato Cooper Pratt, quien depositó una recta hacia la banda contraria en el césped del jardín derecho. Tras llegar a salvo a primera con la carrera de la ventaja (5-4), Pratt soltó un grito de pura emoción que contagió a las gradas.
A pesar de que Chourio fue declarado out en una colisión en el plato durante el octavo inning buscando una carrera de seguro, y de pasar un susto en el noveno cuando los Rays colocaron la potencial carrera del empate a 90 pies del home frente a Aaron Ashby, los Cerveceros preservaron la victoria.
Si Milwaukee sigue jugando con esta mística, podrían regresar muy pronto a la Tierra Buena convertidos, por primera vez en su historia, en campeones de la Serie Mundial.
Tomado de MLB.com (Anthony Castrovince)
Juan Mercado
