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Por años, la figura del deportista profesional ha estado rodeada de un aura de invencibilidad. Triunfos, millones, reconocimiento mundial. Sin embargo, detrás de los focos y los aplausos, también hay silencios, angustias y batallas que no se juegan en los estadios.
Wander Franco, considerado uno de los talentos más prometedores de las Grandes Ligas, pasó de ser una promesa del béisbol de las Grandes Ligas a convertirse en un caso complejo que mezcla juventud, presión mediática, y decisiones personales.
En los últimos días, el jugador estuvo activo en las redes sociales, creando situaciones, lo cual llevo a su padre solicitar la asistencia de agentes policiales para calmar a su hijo durante una crisis de ansiedad. Trasladaron a Franco a un centro médico donde recibió medicación para estabilizarse.
Por años, la figura del deportista profesional ha estado rodeada de un aura de invencibilidad. Triunfos, millones, reconocimiento mundial. Sin embargo, detrás de los focos y los aplausos, también hay silencios, angustias y batallas que no se juegan en los estadios.
Wander Franco, considerado uno de los talentos más prometedores de las Grandes Ligas, pasó de ser una promesa del béisbol de las Grandes Ligas a convertirse en un caso complejo que mezcla juventud, presión mediática, y decisiones personales.
En los últimos días, el jugador estuvo activo en las redes sociales, creando situaciones, lo cual llevo a su padre solicitar la asistencia de agentes policiales para calmar a su hijo durante una crisis de ansiedad. Trasladaron a Franco a un centro médico donde recibió medicación para estabilizarse.
Otros grandes nombres del deporte han decidido, en los últimos años, romper el silencio y hablar de sus luchas internas, aportando visibilidad y humanidad a un tema que durante décadas fue considerado tabú.
Ricky Rubio
El base español Ricky Rubio sorprendió al mundo cuando en 2023 anunció una pausa indefinida en su carrera para cuidar su salud mental. “He decidido parar mi actividad profesional para cuidar mi salud mental”, dijo. Su valentía para priorizar su bienestar sirvió de ejemplo en un deporte tan exigente como el baloncesto. Ya antes había compartido el dolor que vivió tras perder a su madre, lo que marcó profundamente su trayectoria personal y profesional.
Simone Biles
La gimnasta estadounidense Simone Biles, icono olímpico, decidió no competir en varias pruebas de los Juegos de Tokio 2021 para proteger su salud mental. “Estoy sola, confrontando los demonios en mi cabeza”, dijo entonces. Biles también fue una de las valientes deportistas que denunció los abusos del doctor Larry Nassar, un episodio que la llevó a una depresión profunda. Su regreso paulatino al deporte ha sido un símbolo de resistencia y autocuidado.
Michael Phelps
Michael Phelps, el nadador más laureado de todos los tiempos, confesó haber tenido pensamientos suicidas tras varios episodios de depresión. “En 2014 hubo momentos en los que no quería vivir”, reveló. En su caso, el retiro fue una etapa especialmente difícil. Hoy, convertido en un activista por la salud mental, insiste en la importancia de buscar ayuda profesional y hablar del tema abiertamente.
Naomi Osaka
Naomi Osaka, exnúmero uno del tenis mundial, decidió retirarse del Roland Garros 2021 tras confesar que lidiaba con una depresión desde 2018. “La gente no tiene consideración con nuestra salud mental”, escribió. Osaka se negó a dar conferencias de prensa porque, según dijo, eran un detonante de su ansiedad. Su testimonio sacudió al circuito del tenis y abrió una conversación global sobre el bienestar emocional de los atletas.
Andrés Iniesta
El gol que Andrés Iniesta marcó en la final del Mundial 2010 lo convirtió en héroe nacional. Pero pocos sabían que, por dentro, vivía uno de los momentos más oscuros de su vida. La muerte de su amigo Dani Jarque y una cadena de lesiones lo sumieron en un estado de vacío emocional. “No tienes sentimientos, no tienes pasión”, contó años después. Reconoció que buscar ayuda psicológica fue clave para recuperarse.

