A 25 años: ¿Qué estabas haciendo tú el 11 de septiembre de 2001?
Santo Domingo.- Hoy 11 de septiembre se conmemoran veinticinco años del devastador atentado que paralizó las redacciones periodísticas dominicanas dejando a comunicadores como Carlos Osi Pérez sumidos en absoluto asombro.
"La redacción se paralizó completamente, todos estábamos uno detrás de otro alrededor del televisor", relató el periodista mientras presenciaba atónito el segundo impacto asimilando progresivamente la magnitud real del histórico y trágico evento internacional.
Esa atmósfera de tensión invadió al editor deportivo Hugo López Morrobel durante una reunión en el periódico en el que laboraba.
"Cuando explota la primera torre, uno no lo creía, uno pensaba que venía la Tercera Guerra Mundial", confesó el cronista, recordando el inmenso temor generalizado que surgió al confirmarse que se trataba de un ataque terrorista contra los Estados Unidos.
La incertidumbre dominicana frente al caos internacional
Fuera del restringido ámbito periodístico, la inmensa angustia por aquel lejano 11 de septiembre atrapó a la periodista Yanet Feliz mientras conducía su vehículo, admitiendo que "escuché por la emisora la sorpresiva noticia que nos dejó atónitos", notando horas después cómo los asustados ciudadanos aglomerados en los colmados locales seguían desesperadamente las trágicas y dolorosas informaciones internacionales.

La oficinista Sandra Ortiz recordó vívidamente observar a multitudes corriendo atónitas y desesperadas frente a unas pantallas comerciales afirmando que "yo veo a la gente como con un corre-corre, como desesperada, porque eso nunca se había visto" sintiendo una incalculable incertidumbre al escuchar historias de personas inocentes cruzando los inmensos puentes neoyorquinos huyendo despavoridos mientras aquellas gigantescas estructuras arquitectónicas ardían.
La angustia familiar y el drástico cambio global del 11 de septiembre
Durante ese caótico martes la empresaria Lucrecia Puente pausó intempestivamente su importante reunión laboral en el Hotel Jaragua narrando que "el trabajo se frizó, comenzamos a buscar noticias, todo el mundo con los ojos desorbitados" logrando contactar rápidamente a sus queridas hermanas residentes en Boston confirmando afortunadamente que ambas se encontraban a salvo en medio de la incomprensible tragedia.

Aquel doloroso 11 de septiembre también alteró drásticamente las dinámicas cotidianas del transporte aéreo mundial imponiendo repentinamente controles tan extremadamente rigurosos que compañías comerciales como American Airlines abolieron definitivamente el uso de cubiertos metálicos y cristalería fina durante sus tradicionales servicios de alimentación intentando desesperadamente garantizar una máxima seguridad para evitar cualquier otro secuestro dentro de sus múltiples vuelos comerciales.

Este gigantesco acontecimiento internacional generó una tremenda preocupación colectiva inusitada recordando Yanet Feliz que "estábamos en ascuas pendientes por la cantidad de dominicanos y familiares que nos une a Estados Unidos" destacando además cómo la extrema seguridad posterior provocó que reconocidas aerolíneas comerciales abolieran definitivamente el uso rutinario de cubiertos metálicos y cristalería fina durante todos sus vuelos.
Las memorias individuales recopiladas evidencian claramente cómo esa fatídica mañana dividió irreversiblemente la historia contemporánea estableciendo un doloroso antes y un incierto después para toda la humanidad culminando este oscuro episodio internacional con la contundente reflexión testimonial de Lucrecia Puente sobre nuestra enorme vulnerabilidad asegurando apesadumbrada que "eso era una cosa que nunca en la vida alguien imaginó que podría pasar".
Victor Puente
