“Yo les aseguro: verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre”.
LA PALABRA CADA DÍA
XXVI Semana. Tiempo Ordinario
“La fiesta de los santos Arcángeles”
Martes, 29 de septiembre de 2026
Color: BLANCO
Primera lectura: Dn 7,9-10.13-14
Lectura Profeta Daniel
Durante la visión, vi que colocaban unos tronos, y un anciano se sentó; su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas. Un río impetuoso de fuego brotaba delante de él. Miles y miles le servían, millones estaban a sus órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros. Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.
Palabra de Dios
O Bien Ap 12,7-12a
Salmo Responsorial: 137,1-2a.2bc-3.4-5
R/. Delante de los ángeles tañeré para ti, Señor
Te doy gracias, Señor, de todo corazón; delante de los ángeles tañeré para ti, me postraré hacia tu santuario. R/.
Daré gracias a tu nombre: por tu misericordia y tu lealtad, porque tu promesa supera a tu fama; cuando te invoqué, me escuchaste, acreciste el valor en mi alma. R/.
Que te den gracias, Señor, los reyes de la tierra, al escuchar el oráculo de tu boca; canten los caminos del Señor, porque la gloria del Señor es grande. R/.
Evangelio: Jn 1,47-51
Lectura del Santo Evangelio según San Juan
En aquel tiempo, vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: “Ahí tienen a un israelita de verdad, en quien no hay engaño.” Natanael le contesta: “¿De qué me conoces?” Jesús le responde: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi”. Natanael respondió: “Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel”. Jesús le contestó: “¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores”. Y añadió: “Yo les aseguro: verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre”.
Palabra del Señor
“La fiesta de los santos Arcángeles”
La liturgia de hoy nos invita a elevar la mirada hacia la gloria de Dios y a contemplar la misión de los santos arcángeles, servidores fieles de su plan de salvación.
En la visión del profeta Daniel, contemplamos al Señor en su trono de gloria y al Hijo del Hombre recibiendo un reino eterno. Esta imagen nos recuerda que la historia entera está en las manos de Dios y que su Reino no tendrá fin. Los ángeles participan de esta alabanza perpetua y sirven incansablemente en la realización de la voluntad divina.
Por eso, el salmista proclama: «Delante de los ángeles tañeré para ti, Señor». La vida cristiana está llamada a unirse a ese canto, alabando a Dios con fe, confianza y gratitud por sus maravillas.
En el Evangelio, Jesús promete a Natanael que verá «el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del Hombre». Cristo es el puente definitivo entre el cielo y la tierra, y los ángeles son los mensajeros y servidores de esta comunión profunda entre Dios y la humanidad.
Hoy celebramos a san Miguel, defensor del pueblo de Dios; a san Gabriel, portador de la Buena Nueva; y a san Rafael, compañero y guía de camino. Ellos nos recuerdan que Dios jamás abandona a sus hijos, sino que los protege, los ilumina y los conduce a la salvación.
Pidamos en esta fiesta la gracia de imitar la fidelidad de los arcángeles para que, como ellos, permanezcamos siempre disponibles a la voluntad del Padre y proclamemos con nuestra vida la gloria de su Reino. Amén.
(Guía Litúrgica)
“La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre, y la comunión del Espíritu Santo estén con todos ustedes” (2 Cor 13, 13) ✍
