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LA PALABRA DIARIA
Lunes, III Semana de PASCUA
Color: BLANCO
19 de ABRIL de 2021
Primera Lectura: Hc 6,8-15
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles
En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos, de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba. Entonces indujeron a unos que asegurasen: «Le hemos oído palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios».
Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas, y, viniendo de improviso, lo agarraron y lo condujeron al Sanedrín, presentando testigos falsos que decían:
«Este individuo no para de hablar contra el Lugar Santo y la Ley, pues le hemos oído decir que ese Jesús el Nazareno destruirá este lugar y cambiará las tradiciones que nos dio Moisés».
Todos los que estaban sentados en el Sanedrín fijaron su mirada en él y su rostro les pareció el de un ángel.
Palabra de Dios
Salmo Responsorial: 118,23-24.26-27.29-30
R/. Dichoso el que camina en la voluntad del Señor
Aunque los nobles se sienten a murmurar de mí, tu siervo medita tus decretos; tus preceptos son mi delicia, tus enseñanzas son mis consejeros. R/.
Te expliqué mi camino, y me escuchaste: enséñame tus mandamientos; instrúyeme en el camino de tus mandatos, y meditaré tus maravillas. R/.
Apártame del camino falso, y dame la gracia de tu voluntad; escogí el camino verdadero, deseé tus mandamientos. R/.
Evangelio: Jn 6,22-29
Lectura del santo evangelio según san Juan
Después que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el lago. Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar notó que allí no había habido más que una barca y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos.
Entretanto, unas barcas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan sobre lo que el Señor pronunció la acción gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaúm en busca de Jesús.
Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo has venido aquí?». Jesús les contestó:
«En verdad, en verdad les digo: me buscan no porque han visto signos, sino porque comieron pan hasta saciarse. Trabajen no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que les dará el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios».
Ellos le preguntaron: «Y, ¿qué obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere?». Respondió Jesús:
«La obra de Dios es esta: que crean en el que Él ha enviado».
Palabra del Señor
“Ustedes me buscan por interés” (Jn 6,22-29)
La iglesia que ha surgido tras la predicación de los apóstoles sigue adelante, aunque con sus dificultades. Lo significativo es el interés que la gente muestra en aceptar la nueva doctrina. Importante es ver el nivel de compromiso de los nuevos hermanos y el testimonio de vida que vienen dando. Hoy aparece la breve historia de lo que ocurrió con Esteban, el protomártir, sus dificultades y consecuencia de actuar bajo la acción del Espíritu Santo.
En el Evangelio de hoy iniciamos la reflexión sobre el discurso del Pan de Vida y donde Jesús con sus gestos y palabras trata de abrir los ojos de la gente para que aprenda a leer los acontecimientos y descubra el rumbo que debe tomar en la vida. Hoy en día se habla mucho de la calidad de los alimentos y se pone esmero en su preparación. Jesús viene a ofrecernos el mejor alimento, uno que no tiene fecha de vencimiento ni contraindicaciones porque nos sustenta para la Vida Eterna.
Todos buscan a Jesús, y al darse cuenta que no está allí, se embarcan y se dirigen hacia la otra orilla, a aquella localidad que ha sido centro de operaciones de la comunidad de los apóstoles, y efectivamente, en Cafarnaúm se encuentran con el Señor.
Aquella gente tenía hambre, comió el pan y buscó más pan. Buscó el milagro y no la señal de Dios que en el milagro se escondía. ¿Qué es lo que más busco en mi vida: el milagro o al que hace el milagro?
Al ver como lo buscan, Jesús se dirige con cierta fuerza para con ellos: ustedes no me buscan porque en mi hayan encontrado lo que Yo soy capaz de darles: las palabras de vida que transforman el corazón, el pan que alimenta y da sentido de eternidad a la vida; ustedes me buscan por interés. A ustedes en realidad no les importa mi persona, a ustedes les importa lo que Yo les doy, no quién soy yo.
Es un reproche fuerte de Jesús, pero necesario para hacer reaccionar y tratar de encontrar en el camino, a los que verdaderamente van a formar parte de esta comunidad nueva que está surgiendo, diferenciándose de aquellos que, en realidad, bajo la apariencia de interés de Jesús, están detrás de sus propios intereses. Jesús es muy claro al respecto y más duro va a ser después, cuando dice que en realidad lo que recibieron es su propia carne, y solamente el que coma de la carne de Jesús, va a tener vida, el que no, no.
(Guía Mensual)
“Que la luz de Cristo, resucitado y glorioso, disipe las tinieblas de nuestro corazón y de nuestro espíritu”✍
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