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Por muchos es sabido la condición calamitosa en que se encuentra la población
sanjuanera, que, según el SIUBEN, tiene el 69% de sus habitantes por debajo de la línea
de pobreza, un alto índice de desempleo y grandes dificultades para lograr que la
población trabajadora llegue con sus bajos salarios, a fin de mes, por eso el gobierno
dominicano se vio en la necesidad de declarar la provincia en Estado de Emergencia. Esta
situación afecta también a los que tienen salarios fijos que ahora con la pérdida de un
10% en el poder adquisitivo, altera su capacidad de compra y esto los mantiene en un
estado de incertidumbre.
¿Cuál es la situación? Los jóvenes de San Juan no tienen empleos, por eso emigran a otras
ciudades, razón por la cual la provincia de San Juan perdió un diputado, lo que implica
que ha bajado significativamente la población de votantes en la misma.
Queda claro que la matriz de producción apoyada en la agropecuaria por largas décadas,
no ha resuelto el problema, el nivel de desarrollo de San Juan es sumamente lento o casi
nulo, y ni hablar de la distribución de las riquezas, que están en muy pocas manos. Una
muestra es que, las grandes cadenas de supermercados ni han mirado para San Juan,
aparentemente sus estudios no le muestran esa plaza interesante, porque San Juan se
cae a pedazos.
Ante ese drama de calamidades, aparece la posibilidad de hacer un estudio de impacto
ambiental para ver si es factible la excavación de manera ambientalmente sustentable de
3 millones de onzas de oro que hay debajo de sus montañas. A lo cual políticos
(incluyendo el honorable senador Bautista) y algunos pseudo- lideres, se niegan.
¿De que le sirve a San Juan tener universidades y graduar miles de profesionales y que
sus graduados, tengan que irse de la provincia por falta de oportunidades o muchos
tengan que abandonar los estudios por no producir con que pagarlas?
Como dijera Roberto Paulino en un artículo publicado en un diario digital, las épocas de
la historia de la humanidad se han dividido en función de los metales o de productos de
la minería, es decir, en la Edad de Hierro, la Edad de Piedra, no se han dividido en la edad
del arroz o en la era de las habichuelas, no. Es por eso que debemos vernos no con las
limitaciones propias de quienes se resisten a evaluar otras opciones de desarrollo provincial y regional.
Creo que parte del liderazgo de San Juan sufre de una enfermedad que Alvin Toffler
describe como ” el chok del futuro”, se resisten al cambio, quieren seguir haciendo lo que
han hecho por décadas y sueñan con resultados de prosperidad y desarrollo, y de paso se
niegan a evaluar si algo que la ley establece y que debe hacerse, que es un estudio de
impacto ambiental en los Romeros, para determinar esa posibilidad de desarrollo y la
construcción del estado de bienestar que todos merecemos y que muy pocos tienen.
Queremos que se permita ver si el estudio de impacto ambiental de los Romeros, que
puede ser factible o no, pero que de serlo podría abrir una ventana de oportunidades
para muchos, generando empleos en la provincia, que permita saber si hay una brecha
hacia el desarrollo y crecimiento, si podemos mantener nuestras expectativas de cambio
de vida. O si como dijera en un escrito anterior, citando a Paxi Andion, que la gente sepa
“si antes de morirse o matarse podrá del hambre vengarse”.
Si bien es cierto que la percepción que existe en contra de la minería en la provincia de
San Juan, es negativa no menos cierto es que según estudios realizados más del 70% de
la población se expresa en favor de que se realicen dichos estudios, porque la gente no
es tonta y quiere saber si esa mina es factible o no y solo se puede responder a esa
variable si se hacen los estudios que la ley manda.
Es bueno que se sepa que el 61.8% de las familias sanjuaneras dependen de los bonos del
gobierno. Y en el caso específico de la muy empobrecida zona montañosa del proyecto
Los Romeros estas podrían ser beneficiadas de la realización del estudio de impacto
ambiental, ya que el mismo requiere de una inversión de 15 millones de dólares en dos
años, lo que garantizaría la contratación de cientos de personas en tareas de apoyo.
Como se puede observar en el mapa siguiente:

En cuanto a los productores del valle que hasta el momento han sido los que siempre se
han favorecido con los planes, proyectos y, el histórico y siempre presente apoyo estatal
a su producción agrícola y pecuaria, que esta vez piensen también en “los muertos de
hambre de la loma”, que son sobrevivientes de la crisis que los arropa. No sean egoístas,
y si el proyecto es factible y ambientalmente sustentable, sobre bases técnico-científicas,
que no se opongan, por presunciones, caprichos personales o de competencias absurdas
de liderazgos, algunos desgastados y decadentes.
A pesar de la mala prensa que tiene el proyecto Los Romeros, hay muchos sanjuaneros
que tienen el anhelo de elevar su calidad de vida, con la posible excavación sostenible de
esta mina, siempre que los estudios así lo establezcan, por lo que le pedimos al honorable
lo siguiente:
Senador Bautista, sin prejuicios ni suposiciones, ayude a construir para los ciudadanos de
esta provincia, que, por demás, ha sido muy generosa con usted: empleos y prosperidad.
Sabemos de sus grandes destrezas y habilidades, está bien que usted se robe el show;
pero esta vez, por favor, no nos robe la esperanza.

