- El problema real
En 2024 la Alcaldía de San Juan reconoció lo evidente: los camiones viejos y la falta de equipos no dejaban recoger la basura como la gente exigía. La respuesta llegó en 2025: el 13 de enero entraron 2 camiones compactadores nuevos comprados con fondos propios, y el 11 de febrero llegó un tercero por licitación. Además, se anunció la gestión para cerrar el vertedero de Cardón y construir un relleno sanitario.
- El arma política
La basura es el tema favorito de los opositores porque se ve, se huele y molesta. Antes el ataque era directo: “el síndico no recoge porque no tiene camiones”. Ahora, con camiones nuevos en la calle, el discurso cambió: “compró camiones, pero San Juan sigue sucio”. Un cúmulo en una esquina se convierte en foto viral y en prueba de “mala gestión”.
- El juicio de la gente
Los ataques políticos van a estar ahí siempre. Pero el elector de San Juan no vota por una foto, vota por lo que ve todos los días en su barrio. Si los camiones pasan y la ciudad se mantiene más limpia que en 2024, el ataque pierde fuerza. Si los camiones se dañan y vuelve el desorden, entonces la crítica pega.
Conclusión:
Lenin de la Rosa se jugó una ficha con la compra de equipos. Ahora la gestión tiene que demostrar que fue solución, no solo anuncio. En San Juan, la basura no solo se recoge: también define quién gana la discusión política.
En definitiva esta gestión es un desastre