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Plan San Juan: Se acabó la fiesta, empezó el trabajo; por Natanael Santos

admin 3 min de lectura 302
Plan San Juan: Se acabó la fiesta, empezó el trabajo; por Natanael Santos

En esta República Dominicana donde la institucionalidad muchas veces brilla por su ausencia, hay una verdad que no podemos ignorar: las instituciones no son edificios ni logos. Las hacen los hombres y mujeres que las dirigen.

Son ellos, con su accionar diario, los que deciden si una entidad sirve al pueblo o sirve al clientelismo.

Tenemos ejemplos para todo. Altagracia Paulino convirtió a Pro Consumidor de una oficina fantasma en un escudo real para el ciudadano. Pasó del anonimato a defender derechos en un país acostumbrado a la cultura del engaño.

Otro ejemplo, más reciente y doloroso, fue el Plan San Juan. Hace un tiempo le dedicamos un artículo titulado “Plan San Juan: Crónica de un Fracaso”. Y no nos equivocamos. Esa gestión se caracterizó por la ausencia de gerencia. Sirvió para dilapidar recursos y para pagar favores políticos.

Una entidad que debió ser el motor del arranque económico de la provincia, se quedó en cheques sin planificación y sin resultados. Y eso duele más, porque la visión del presidente Luis Abinader siempre fue clara: desarrollo integral y sostenible para el Valle de San Juan.

Pero las historias también se reescriben. Para ser justos, hay que reconocer cuando el rumbo cambia. Y el rumbo cambió. En poco tiempo, gracias a la visión del presidente de crear un Consejo de Desarrollo que le devolviera norte a la institución, y a la designación del Lic. Carlos Roa como su director, un sanjuanero de pura cepa, el Plan San Juan empezó a respirar de nuevo. Carlos Roa no llegó a prometer llegó a trabajar. Y a esa gestión sí se le puede exigir, se le puede llamar y se le puede confrontar.

Porque está aquí, dando la cara. ¿Qué ha hecho diferente esta nueva gestión? Ha devuelto la esperanza. y lo ha hecho con 3 acciones concretas:

1. Orden Institucional: Creó las condiciones para que el Plan funcione como lo que es: una herramienta técnica, no una caja chica.

2. Articulación Real: Dejó de regalar y empezó a conectar, está uniendo al productor con el banco, al campo con la academia, al problema con la solución. Nada de donaciones, puro puente.

3. Gestión en el territorio: Escucha a la gente humilde de las comunidades. Se compromete con el seguimiento, no con la foto. Cada caso que duele, tiene un responsable y una fecha, porque San Juan no necesita lástima, necesita oportunidades.

Plan San Juan paso del derroche y la improvisación a la planificación, con una nueva gerencia y una visión técnica y estratégica, la institución deja a tras el clientelismo para articular al productor, la banca y la academia. Porque esta provincia, que ha sostenido la seguridad agroalimentaria del país por décadas, no puede seguir perdiendo población y representación por falta de apoyo. Hoy el Plan San Juan vuelve a tener sentido, a tener gerente y a representar futuro. En hora buena. Ahora nos toca a todos: trabajar por y para la provincia que alimenta al país.