Petróleo registra su mayor alza semanal en meses y el Brent roza los US$110 por barril
El precio del petróleo registró este viernes su mayor avance semanal en varios meses, impulsado por la escalada de los conflictos bélicos en Oriente Medio y entre Rusia y Ucrania, que han elevado la preocupación por el suministro mundial de crudo. El barril de Brent, referencia internacional, cerró cerca de los 110 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referencia estadounidense, alcanzó su nivel más alto en un mes.
El Brent para entrega en diciembre subió un 3.72 %, hasta los US$109.86 por barril, frente a los US$105.92 registrados al cierre del jueves. Durante la jornada, el contrato llegó a cotizar a US$109.58, acercándose a los 110 dólares por primera vez desde mayo. Por su parte, el WTI avanzó un 3.51 %, hasta los US$101.41 por barril, con un incremento de US$3.44 respecto a la sesión anterior.
En el balance semanal, el Brent acumuló un aumento de alrededor del 4 %, mientras que el WTI escaló más de un 10 %, reflejando la creciente incertidumbre en los mercados energéticos. Además, el petróleo registra un incremento superior al 70 % en lo que va de 2026, de acuerdo con los datos citados en los reportes del mercado, en un contexto marcado por las interrupciones y los riesgos que enfrentan las rutas de suministro.
Uno de los principales factores detrás de esta escalada es la tensión en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que transita habitualmente cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Según la información reportada, el tráfico marítimo por ese paso se mantiene aproximadamente un 70 % por debajo de los niveles previos al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Los ataques contra buques y las amenazas a las infraestructuras energéticas han aumentado los temores de una reducción adicional de la oferta internacional.
A esta situación se suman los ataques en Oriente Medio, incluidos los atribuidos a los hutíes contra objetivos en Yemen y Arabia Saudita, así como el recrudecimiento de las hostilidades entre Rusia y Ucrania. Las fuerzas ucranianas reanudaron los bombardeos contra refinerías rusas, mientras que una instalación petrolera en la región de Riazán suspendió operaciones en una unidad de destilación primaria tras un ataque con drones, según fuentes citadas por Reuters. Estos acontecimientos han intensificado las dudas sobre la disponibilidad de crudo y combustibles rusos en los mercados internacionales.
La continuidad de los conflictos mantiene bajo presión los precios del petróleo, ante el riesgo de nuevas interrupciones en la producción, el procesamiento y el transporte de hidrocarburos. El comportamiento de las cotizaciones dependerá, en gran medida, de la evolución de las hostilidades y de la capacidad de los principales productores para garantizar el suministro, en un escenario que podría seguir generando volatilidad en los mercados energéticos mundiales.
