“Necesitamos personas que como Bernabé puedan transmitir la alegría de la buena noticia”.

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LA PALABRA CADA DÍA

X Semana Tiempo Ordinario

“Necesitamos personas que como Bernabé puedan transmitir la alegría de la buena noticia”

Color: ROJO

Memoria Obligatoria: San Bernabé Apóstol

Sábado, 11 de junio del 2022

Primera Lectura: I Re 19, 19-21
Lectura del Primer Libro de los Reyes

En aquellos días, Elías se marchó del monte y encontró a Eliseo, hijo de Safat, arando con doce yuntas en fila, él con la última. Elías pasó a su lado y le echó encima el manto.
Entonces Eliseo, dejando los bueyes, corrió tras Elías y le pidió: «Déjame decir adiós a mis padres; luego vuelvo y te sigo.» Elías le dijo: «Ve y vuelve; ¿quién te lo impide?» Elíseo dio la vuelta, cogió la yunta de bueyes y los mató; hizo fuego con los aperos, asó la carne y ofreció de comer a su gente. Luego se levantó, marchó tras Elías y se puso a sus órdenes.

Palabra de Dios

Salmo Responsorial: 15,1-2a.5.7-8.9-10
R/. Tú, Señor, eres el lote de mi heredad

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti; yo digo al Señor: «Tú eres mi bien.» El Señor es el lote de mi heredad y mi copa; mi suerte está en tu mano. R/.
Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor, con él a mi derecha no vacilaré. R/.
Por eso se me alegra el corazón, se gozan mis entrañas, y mi carne descansa serena. Porque no me entregarás a la muerte, ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. R/.

Evangelio: 5, 33-37
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Saben que se mandó a los antiguos: “No jurarás en falso” y “Cumplirás tus votos al Señor”. Pues yo les digo que no juren en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo pelo. A ustedes les basta decir “sí” o “no”. Lo que pasa de ahí viene del Maligno».

Palabra del Señor


“Necesitamos personas que como Bernabé puedan transmitir la alegría de la buena noticia”

Celebramos hoy a José Bernabé, nombre que significa “profeta” o “hijo de la consolación”. Se le considera apóstol, aunque no fue miembro del grupo de los Doce. Sin embargo, su vida fue puesta al servicio de los apóstoles para ayudar en la tarea misionera. Acompañante de Pablo, enviado como misionero por la comunidad de Antioquía junto a Pablo. A pesar de no ser el protagonista del proceso evangelizador – Pablo lo fue – y de no siempre haber estado de acuerdo con Pablo, supo realizar y colaborar “detrás de las cortinas” en todos los viajes misioneros realizados. Supo, pues, estar dispuesto a aportar su cuota y entregar su tiempo y vida a la construcción del Reino.
Expandir el mensaje del Reino es para todos; no solamente para los que ejercen roles de liderazgo dentro de la Iglesia. El discípulo necesita, como lo expresa Jesús, ser una persona dispuesta y auténticamente creíble. Necesitamos personas que como Bernabé puedan transmitir la alegría de la buena noticia y que puedan positivamente acercarse a los más necesitados. Personas alentadoras que esparzan la fe y que no buscan protagonismos. Personas cuya palabra es sí cuando es sí y no cuando los hechos atentan contra la vida.
Un evangelizador está llamado a ser una persona humilde capaz de solicitar ser perdonado. No son personas perfectas. La gente demanda evangelizadores capaces de ayudar a la gente a descubrir y discernir la voz del Espíritu. Personas armonizadoras, valientes y tiernas a la vez. La gente está cansada de palabras que suenan a hueco. Necesitan del testimonio creíble y esperanzador de personas corrientes que se saben amados por Dios y, por ende, aman. Ojalá que todos podamos salir al encuentro de los perdidos para ayudarles a encontrarse con Dios. Personas que ayuden a otros para que puedan exclamarle con fe y sinceridad absoluta a Dios: “Tú, Señor, eres el lote de mi heredad”- Tú, Señor, eres mi todo.

(Guía Mensual)

“Anuncien a todos la alegría del Resucitado. Aleluya, aleluya” ✍