Les echan el guante e imponen prisión preventiva a tres dominicanos acusados de reclutar panameños para la guerra en Rusia
Tres dominicanos en Panamá fueron detenidos provisionalmente tras ser acusados delitos de delincuencia organizada y trata de personas con fines de explotación laboral al supuestamente participar en una red que reclutaba personas para participar en el conflicto ruso-ucraniano.
Los acusados fueron identificados como Joselyn Ramírez, Rolando Newball y María Inés García, quienes son señalados de haber recibido transferencias por más de $800 mil para reclutar panameños dispuestos a viajar a la Federación Rusa para combatir en la guerra.
La fiscalía argumentó que los dominicanos Ramírez, Newball y García son parte de una estructura criminal que reclutaba personas que, al final, no recibían pago alguno por ir al frente.
Modus operandi
Elizabeth Carrión, fiscal en el caso, explicó que este grupo contactó, a través de Tik Tok, a Octavio Carrillo, Rafael Ulises y José Montenegro, todos residentes en la provincia de Bocas del Toro, a quienes convencieron de viajar a la ciudad de Panamá para sacar su pasaporte, comprar el boleto aéreo y llenar el “contrato para prestar sus servicios en la guerra”.
Según la fiscalía, las tres víctimas fueron llevadas a un sitio de alojamiento llamado Chellox Panamá Airport, ubicado en Tocumen, y desde este lugar los reclutadores gestionaron pagos a través de tarjetas de crédito, y movilizaron a los reclutas para sacar sus pasaportes y concluir los trámites del viaje.
Sin embargo, durante su permanencia en el lugar, dos de las víctimas abandonaron el hostal y contactaron a la policía, al sospechar que podrían ser explotados laboralmente.
De acuerdo con las investigaciones, José Montenegro, una de las víctimas, sí viajó a Rusia, y una vez allí nunca le pagaron los $2,000 que le fueron prometidos, por lo que solicitó ayuda a la Cancillería panameña y fue repatriada.
Las investigaciones revelan que Ramírez, presunto cabecilla del grupo, realizó varios viajes a Colombia, en donde recibía instrucciones y dinero para operar en Panamá.
El juez Ceballos consideró que los elementos presentados en la audiencia por la fiscalía dan un fuerte indicio de su participación en una estructura criminal dedicada a la trata de personas con fines de explotación laboral.
