“La venida del Reino de Dios es la derrota del reino de Satanás” (Mt 12,26)

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LA PALABRA CADA DÍA

III Semana de Cuaresma

“La venida del Reino de Dios es la derrota del reino de Satanás” (Mt 12,26)

Jueves, 16 de marzo del 2023

Color: MORADO

Primera lectura: Jr 7, 23-28
Lectura del Profeta Jeremías

Así dice el Señor: «Esta fue la orden que di a mi pueblo: Escuchen mi voz. Yo seré su Dios y ustedes serán mi pueblo; caminen por el camino que les mando, para que les vaya bien. Pero no escucharon ni prestaron oído; caminaban según sus ideas, según la maldad de su corazón obstinado, me daban la espalda y no la frente.
Desde que salieron sus padres de Egipto hasta hoy, les envié a mis siervos, los profetas, un día y otro día; pero no me escucharon, ni prestaron oído: endurecieron la cerviz, fueron peores que sus padres.
Ya puedes repetirles este discurso, que no te escucharán; ya puedes gritarles, que no responderán. Les dirás: Aquí está la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios y no quiso escarmentar. La sinceridad se ha perdido, se la han arrancado de la boca».

Palabra de Dios

Salmo Responsorial: 94 ,1-2.6-7.8-9: “Ojalá escuchen hoy la voz del Señor: no endurezcan su corazón”

Vengan, aclamemos al Señor, demos vítores a la roca que nos salva. Entremos en su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos. R/.
Entren, postrémonos por tierra bendiciendo al Señor, creador nuestro. Porque él es nuestro Dios y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía. R/.
«No endurezcan el corazón como en Meribá, como el día de Masá en el desierto; cuando sus padres me pusieron a prueba y me tentaron, aunque habían visto mis obras». R/.

Evangelio: Lc 11, 14-23
Lectura del Santo Evangelio según San Lucas

En aquel tiempo, Jesús estaba echando un demonio que era mudo y apenas salió el demonio, habló el mudo. La multitud se quedó admirada, pero algunos de ellos dijeron: «Si echa los demonios es por el arte de Belzebú, el príncipe de los demonios».
Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo en el cielo. Él leyendo, sus pensamientos, les dijo: «Todo reino en guerra civil va a la ruina y se derrumba casa tras casa. Si también Satanás está en guerra civil, ¿cómo mantendrá su reino? Ustedes dicen que yo echo los demonios con el poder de Belzebú y sus, hijos, ¿por arte de quien los echan? Por eso, ellos mismos serán sus jueces.
Pero si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a ustedes. Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros. Pero si viene otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte el botín.
El que no está conmigo, está contra mí; el que no recoge conmigo, desparrama».

Palabra del Señor


“La venida del Reino de Dios es la derrota del reino de Satanás” (Mt 12,26)

Jesús acompaña sus palabras con numerosos "milagros, prodigios y signos" (Hch 2,22) que manifiestan que el Reino está presente en Él. Ellos atestiguan que Jesús es el Mesías anunciado (Lc 7,18-23).
Los signos que lleva a cabo Jesús testimonian que el Padre le ha enviado (Jn 5,36; 10, 25). Invitan a creer en Jesús (Jn 10,38). Concede lo que le piden a los que acuden a Él con fe (Mc 5,25-34; 10,52). Por tanto, los milagros fortalecen la fe en Aquél que hace las obras de su Padre: éstas testimonian que Él es Hijo de Dios (Jn 10, 31-38).
Pero también pueden ser "ocasión de escándalo" (Mt 11,6). No pretenden satisfacer la curiosidad ni los deseos mágicos. A pesar de tan evidentes milagros, Jesús es rechazado por algunos (Jn 11,47-48); incluso se le acusa de obrar movido por los demonios (Mc 3,22).
Al liberar a algunos hombres de los males terrenos del hambre (Jn 6, 5-15), de la injusticia (Lc 19,8), de la enfermedad y de la muerte (Cf. Mt 11,5), Jesús realizó unos signos mesiánicos; no obstante, no vino para abolir todos los males aquí abajo (Lc 12,13.14; Jn 18, 36), sino a liberar a los hombres de la esclavitud más grave, la del pecado (Jn 8,34-36), que es el obstáculo en su vocación de hijos de Dios y causa de todas sus servidumbres humanas.
La venida del Reino de Dios es la derrota del reino de Satanás (Mt 12,26): "Pero si por el Espíritu de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a ustedes el Reino de Dios" (Mt 12, 28). Los exorcismos de Jesús liberan a los hombres del dominio de los demonios (Lc 8,26-39). Anticipan la gran victoria de Jesús sobre "el príncipe de este mundo" (Jn 12,31). Por la Cruz de Cristo será definitivamente establecido el Reino de Dios: "Regnavit a ligno Deus" ("Dios reinó desde el madero de la Cruz", himno "Vexilla Regis").

(Guía Litúrgica)

“Que el Espíritu Santo nos anime durante esta Cuaresma en nuestra escalada con Jesús, para que experimentemos su resplandor divino y así, fortalecidos en la fe, prosigamos juntos el camino con Él, gloria de su pueblo y luz de las naciones”✍