“La oración apunta hacia Dios”: La Palabra del Miércoles de Ceniza Aqui 👇

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LA PALABRA CADA DÍA

Miércoles de Ceniza. Inicia el Tiempo de Cuaresma

“La oración apunta hacia Dios”

Color: MORADO

Miércoles, 2 de marzo del 2022

Primera Lectura: Jl 2, 12-18
Lectura del Libro de Joel

«Ahora — oráculo del Señor– conviértanse a mí de todo corazón con ayuno, con llanto, con luto. Rasguen los corazones y no las vestiduras; conviértanse al Señor, su Dios, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en piedad; y se arrepiente de las amenazas.» Quizá se arrepienta y nos deje todavía su bendición, la ofrenda, la libación para el Señor, su Dios. Toquen la trompeta en Sión, proclamen el ayuno, convoquen la reunión. Congreguen al pueblo, santifiquen la asamblea, reúnan a los ancianos. Congreguen a muchachos y niños de pecho.
Salga el esposo de la alcoba, la esposa del tálamo. Entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes, ministros del Señor, y digan: «Perdona, Señor, a tu pueblo; no entregues tu heredad al oprobio, no la dominen los gentiles; no se diga entre las naciones: ¿Dónde está su Dios? El Señor tenga celos por su tierra, y perdone a su pueblo.»

Palabra de Dios

Salmo Responsorial: 50, 3-4.5-6a.12-13. 14 y 17
R/. “Misericordia, Señor, hemos pecado”

Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa; lava del todo mi delito, limpia mi pecado. R/.
Pues yo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado: contra ti, contra ti sólo pequé, cometí la maldad que aborreces. R/.
Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme; no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu. R/.
Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso. Señor, me abrirás los labios, y mi boca proclamará tu alabanza. R/.

Segunda Lectura: II Cor 5, 20-6,2
Lectura de Segunda Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios
Hermanos: Actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo les exhortara por nuestro medio. En nombre de Cristo les pedimos que se reconcilien con Dios. Al que no había pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que nosotros unidos a Él, recibamos la justificación de Dios,
Secundando su obra, les exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios, porque él dice: «En el tiempo favorable te escuché, en el día de la salvación vine en tu ayuda». Pues miren: ahora es el tiempo favorable, ahora es el día de la salvación.

Palabra de Dios

Evangelio: Mt 6, 1-6.16-18
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuiden de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario, no tendrán recompensa de su Padre celestial.
Por tanto, cuando hagas limosna, no vayas tocando la trompeta por delante, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; les aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará.
Cuando reces, no seas como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas, para que los vea la gente. Les aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando tus vayas a rezar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará
Cuando ayunen, no anden cabizbajos, como los farsantes que desfiguran su cara para hacer ver a la gente que ayunan. Les aseguro que ya han recibido su paga.
Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará»

Palabra del Señor


“La oración apunta hacia Dios”

Comenzamos hoy la cuaresma con el gesto de la imposición de la ceniza. Es una forma muy noble de tomar conciencia de nuestra condición de peregrinos, que estamos de paso. Y, en nuestra peregrinación, no todo lo hacemos bien, porque somos limitados por humanos, y, a veces, prevalece excesivamente nuestra humanidad y no damos el testimonio y el fruto que exige una verdadera conversión.
El gesto simbólico propio de este día es la imposición de la ceniza, gesto que apunta a la conversión: “Conviértete y cree el Evangelio”. La ceniza simboliza nuestra condición de personas pecadoras, que, por medio de este gesto, nos abrimos ante Dios y ante los hermanos confesando nuestras culpas; y, a la vez, recordamos que venimos del polvo y al polvo volveremos.
También expresamos nuestra voluntad de conversión, de cambio de mentalidad, con la esperanza de poder ir muriendo al pecado y resucitar luego con Cristo en la Pascua. La ceniza es el símbolo que acompaña al pueblo de Dios como manifestación pública de la conversión individual y comunitaria.
Esta conversión cuaresmal tiene una triple dirección, según nos la presenta Jesús en el Evangelio de hoy: la limosna, la oración y el ayuno.
La limosna apunta hacia los demás, hacia los que tienen menos o son, en el sentido que sea, más débiles que nosotros. Se puede concretar económicamente ayudando a los pobres, y se dirige con tanta o mayor urgencia hacia los necesitados personal, familiar o socialmente.
La oración apunta hacia Dios. Empieza en la escucha de su Palabra, continúa en una relación personal y familiar con Dios y acaba en el gesto de hacerle un espacio en nuestra vida.
Finalmente, el ayuno mira hacia nosotros mismos, hacia la renuncia al exceso, al consumismo. El ayuno invita a abandonar valores secundarios para poner nuestro corazón en los trascendentales y eternos.
El camino hacia la Pascua habrá de hacerse con lo mínimo, sólo con lo necesario. Se trata de subordinar lo que estimábamos necesario ante el proyecto del Reino al que nos convoca Jesús

“Que Dios llene de paz tu casa y te bendiga grandemente, Él que vive y ama por los siglos de los siglos. Amén” ✍