EL SISTEMA EDUCATIVO NACIONAL Y LA ADP.

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Por: Juan C. Benzán

Aunque pese a la crisis económica existente motivada en causales que dejo tácitas u obvias el gobierno de turno ha incrementado varias veces el salario de nuestros valiosos maestros, considero que la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) tiene el legítimo derecho de pedir nuevos aumentos salariales para los profesores, al igual que el deber urgente de exigir a una inmensa prorrata de nuestros maestros que aprendan a escribir y a leer correctamente, porque la calidad de la educación dominicana se halla situada actualmente en uno de los más pésimos lugares de todo el universo y de nuestra convulsa historia republicana.

Con la salvedad de escasas excepciones—valga el pleonasmo–, las faltas ortográficas al igual que otros numerosos vicios gramaticales de la mayoría de nuestros noveles licenciados en educación son cabalmente desastrosos y pueriles, por encima de los que comete cualquier niño atrasado del nivel primario, por lo que DA ASCO VER COMO ESCRIBEN Y LEEN MUCHOS DE NUESTROS PROFESORES POR LAS REDES SOCIALES Y OTROS IMPORTANTES MEDIOS DE COMUNICACION (todas las mayúsculas son mías).

No estando de acuerdo con la paralización de la docencia en aras de reclamos de ninguna especie, resulta insoslayable expresar que lo antes expuesto es culpa del Sistema Educativo Nacional y de la aludida valiosa Asociación Dominicana de Profesores (ADP), la que más que el otrora auténtico organismo rector del magisterio nacional se ha venido convirtiendo en las últimas décadas en un erial de la orcopolita política partidaria, donde nuestros profesores en ocasiones son valorados y nombrados con la ostentación de ciertos privilegios atendiendo esencialmente a sus bandera partidaria y estofas físicas: no necesariamente a la sagrada vocación magisterial y preparación académica o intelectual.


Prof. Juan C. Benzán
Hato del Padre, San Juan, R.D.