“Él sabe lo que necesitamos antes (de) que se lo pidamos”

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LA PALABRA CADA DÍA

XI Semana. Tiempo Ordinario

“Él sabe lo que necesitamos antes (de) que se lo pidamos”

Jueves, 22 de junio del 2023

(Feria o Memoria Libre: San Paulino de Nola, Obispo o San Juan Fisher, Obispo y Santo Tomás Moro, Mártires)

Color: VERDE/BLANCO/ROJO

Primera lectura: 2 Cor 11, 1-11
Lectura de la Segunda Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios

Hermanos: Ojalá me tolerasen unos cuantos desvaríos; bueno, ya sé que me los toleran. Tengo celos de ustedes, los celos de Dios; quise desposarlos con un solo marido, presentándolos a Cristo como una virgen fiel. Pero me temo que, igual que la serpiente sedujo a Eva con su astucia, se pervierta su modo de pensar y abandone la entrega y fidelidad a Cristo.
Se presenta cualquiera predicando un Jesús diferente del que yo predico, les propone un espíritu diferente del que recibieron, y un Evangelio diferente del que aceptaron, y lo toleran tan tranquilos. ¿En qué soy yo menos que esos super apóstoles? En el hablar soy inculto, de acuerdo; pero en el saber no, como se lo he demostrado siempre y en todo. ¿Hice mal en abajarme para elevarlos a ustedes? Lo digo porque les anuncié de balde el Evangelio de Dios.
Para estar a su servicio, tuve que saquear a otras comunidades, aceptando un subsidio; mientras estuve con ustedes, aunque pasara necesidad, no me aproveché de nadie; los hermanos que llegaron de Macedonia pagaron mis cuentas. Mi norma fue y seguirá siendo no serles gravoso en nada. Tan verdad como que soy cristiano, que nadie en toda Grecia me quitará esta satisfacción. ¿Por qué?, ¿porque no lo quiero? Bien lo sabe Dios.

Palabra de Dios

Salmo Responsorial: 110, 1-2.3-4.7-8

R/. Justicia y verdad son las obras de tus manos, Señor
Doy gracias al Señor de todo corazón, en compañía de los rectos, en la asamblea. Grandes son las obras del Señor, dignas de estudio para los que las aman. R/.
Esplendor y belleza son su obra, su generosidad dura por siempre; ha hecho maravillas memorables, el Señor es piadoso y clemente. R/.
Justicia y verdad son las obras de sus manos, todos sus preceptos merecen confianza: son estables para siempre jamás, se han de cumplir con verdad y rectitud. R/

Evangelio: Mt 6, 7-15
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando recen, no usen muchas palabras, como los paganos, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No sean como ellos, pues su Padre sabe lo que les hace falta antes que lo pidan. Ustedes recen así: “Padre nuestro del cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy el pan nuestro de cada día, perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido, no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno”. Porque si perdonan a los demás sus culpas, también su Padre del cielo les perdonará a ustedes. Pero si no perdonan a los demás, tampoco su Padre perdonará sus culpas”.

Palabra del Señor


“Él sabe lo que necesitamos antes (de) que se lo pidamos”
Hoy nos encontramos con uno de los temas centrales de nuestra vida cristiana: la oración. Jesús nos advierte que no recemos como los paganos que intentan convencer a Dios sobre aquello que quieren. Muchas veces pretendemos conseguir lo que deseamos a través de la insistencia, haciéndonos “pesados” a Dios, creyendo que conseguiremos hacernos escuchar con nuestro discurso.
El Señor nos recuerda que el Padre está constantemente solícito de nuestra vida y que, en todo momento, Él sabe lo que necesitamos antes (de) que se lo pidamos. ¿Vivo con esta confianza? ¿Tengo la conciencia (de) que el Padre sabe mejor que nadie lo que necesito en cada momento (en las cosas grandes y en las pequeñas)?
Jesús nos abre un nuevo horizonte de plegaria: la oración de quienes se dirigen a Dios con la conciencia de hijos. El tipo de relación que tengo con una persona determina la manera en la que le pido las cosas, y también aquello que puedo esperar de ella. De un padre, y especialmente del Padre celestial, lo puedo esperar todo y sé que tiene cuidado de mi vida. ¿Realmente tengo esta conciencia de hijo? ¿Me dirijo a Dios con la misma familiaridad con que lo haría con mi padre o mi madre?
Hoy Jesús nos abre su corazón y nos enseña cómo es su relación con el Padre para que la hagamos también nuestra. Con la oración del “Padrenuestro” Jesús nos enseña a vivir como hijos. San Cipriano nos dice con gran sabiduría que “debemos recordar y saber que, cuando llamamos “Padre” a Dios, tenemos que obrar como hijos suyos, a fin (de) que Él se complazca en nosotros, como nosotros nos complacemos de tenerlo por Padre”. Vivamos la relación con el Padre y Dios y permitámosle hacer su voluntad en nosotros hoy y todos los días de nuestra vida.

(Guía Litúrgica)

“El Cristo Resucitado y que vive en la comunidad nos conceda su bendición abundante”✍