“El más pequeño es el más importante” (Lc 9, 46-50)

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LA PALABRA DIRIA

Lunes, XXVI Semana. Tiempo ordinario

Color: BLANCO

27 de septiembre de 2021

Memoria Obligatoria: San Vicente de Paul, Presbítero

Primera lectura: Zac 8,1-8
Lectura de la profecía de Zacarías
En aquellos días, vino la palabra del Señor de los Ejércitos: Así dice el Señor de los Ejércitos: «Siento gran celo por Sión, gran cólera en favor de ella». Así dice el Señor: «Volveré a Sión y habitaré en medio de Jerusalén. Jerusalén se llamará Ciudad Fiel, y el monte del Señor de los ejércitos, Monte Santo. Así dice el Señor de los Ejércitos: de nuevo se sentarán en las calles de Jerusalén ancianos y ancianas, hombres que, de viejos, se apoyan en bastones.
Las calles de Jerusalén se llenarán de muchachos y muchachas que jugarán en la calle». Así dice el Señor de los ejércitos: «Si el resto del pueblo lo encuentra imposible aquel día, ¿será también imposible a mis ojos? –oráculo del Señor de los Ejércitos–». Así dice el Señor de los Ejércitos: «Yo libertaré a mi pueblo del país de oriente y del país de occidente, y los traeré para que habiten en medio de Jerusalén. Ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios con verdad y con justicia.»

Palabra de Dios

Salmo Responsorial: 101,16-18.19-21.29.22-23
R/. El Señor reconstruyó Sión, y apareció en su gloria
Los gentiles temerán tu nombre, los reyes del mundo, tu gloria. Cuando el Señor reconstruya Sión, y aparezca en su gloria, y se vuelva a las súplicas de los indefensos, y no desprecie sus peticiones. R/.
Quede esto escrito para la generación futura, y el pueblo que será creado alabará al Señor. Que el Señor ha mirado desde su excelso santuario, desde el cielo se ha fijado en la tierra, para escuchar los gemidos de los cautivos y librar a los condenados a muerte. R/.
Los hijos de tus siervos vivirán seguros, su linaje durará en tu presencia, para anunciar en Sión el nombre del Señor, y su alabanza en Jerusalén, cuando se reúnan unánimes los pueblos y los reyes para dar culto al Señor. R/.

Evangelio: Lc 9, 46-50
Lectura del santo evangelio según san Lucas
En aquel tiempo, los discípulos se pusieron a discutir quién era el más importante. Jesús, adivinando lo que pensaban, cogió de la mano a un niño, lo puso a su lado y les dijo: «El que acoge a este niño en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí acoge al que me ha enviado. El más pequeño de ustedes es el más importante.»
Juan tomó la palabra y dijo: «Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre y, como no es de los nuestros, se lo hemos querido impedir.» Jesús le respondió: «No se lo impidan; el que no está contra nosotros está a favor nuestro.»

Palabra del Señor


“El más pequeño es el más importante” (Lc 9, 46-50)

Celebramos hoy la fiesta de San Vicente de Paúl, fundador de los padres de la Misión, conocidos también como Vicentinos y de manera conjunta con Santa Luisa de Marillac, las Hijas de la Caridad o Vicentinas, que es la congregación femenina más numerosa en la Iglesia. San Vicente de Paúl fue canonizado en 1737 y representa una de las figuras más significativas de la escuela de espiritualidad francesa del siglo XVII.
La primera lectura corresponde al profeta Zacarías, que ya hemos situado anteriormente y seguimos leyendo sobre la intervención de los profetas que han dicho su palabra al pueblo de Israel, cuando han vuelto del destierro de Babilonia. En todo el capítulo 8 aparece la fórmula “Dice el Señor Todopoderoso”, que son promesas de cambio, utilizando material ya empleado en las ocho visiones. En el texto que hemos proclamado solamente hemos visto 5 oráculos. El profeta Zacarías en un tono de esperanza, nos quiere demostrar que el Señor ama a su pueblo. Dios quiere renovar la alianza, quiere liberar a su pueblo porque lo ama de manera profunda.
Debido a este tono esperanzador, el profeta Zacarías habla de una serie de acciones que podían parecer imposibles, pero el Señor tiene poder para realizarlas: El Señor fijará su residencia en Sión, atrayendo una población de todas las edades (promesas primera, segunda y tercera); habrá un gran retorno que culminará con una nueva alianza, que se sustentará en las bendiciones de Dios y la respuesta del pueblo (promesas quinta, sexta y séptima); será nueva la celebración (gozo, alegría y fiesta; el amor a la sinceridad y la concordia suplirán el ayuno) y Sión se convertirá en atracción para los paganos (promesas octava, novena y décima)
En el Evangelio, se plantea de nuevo el tema de quien es el más pequeño entre todos, definitivamente es el más grande. Y viene a salir a flote por la actitud de los discípulos, que discutían sobre el que sería más importante entre ellos y Jesús sin decirles nada, pone un niño en medio de ellos, enfatizando que definitivamente el más pequeño es el más importante. Todo esto nos muestra que en la comunidad cristiana se dan situaciones parecidas, que muchas veces nos creemos que somos más importantes que los demás y hasta de mala manera queremos ejercer la autoridad sobre los otros.
La actitud y el llamado de Jesús es claro: Hay que tener la dimensión del servicio y eso pasa por un abajamiento de nuestra autoridad, méritos profesionales o creencias exageradas sobre lo que somos y a lo que aspiramos. La relación con los demás exige mucha adultez, pero también mucho cariño, ternura y actitud de servicio y eso es lo que se nos pide realizar en nuestras tareas eclesiales que desempeñamos.

(Guía mensual)

“Que Dios llene de paz tu casa y te bendiga grandemente, Él que vive y ama por los siglos de los siglos. Amén” ✍