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El esperma de un beso
(Versos sencillos para mi musa grande).
Por: Juan C. Benzán
–
Ya escribió Gabriel García Márquez,
¨El coronel no tiene quien le escriba¨,
están tristes mis días y mis noches,
son nupcias de muerte con la vida.
Pasan muy lentas las horas tendidas
como augurios de una occisa soledad,
y en su desvelo esperanzas concebidas
presagian el velo de nuestra intimidad…
¿Y qué importa si muero en la espera,
o si de nuestra vida se marcha la luz?
A veces es hermoso extirpar quimera,
o perecer en la solemnidad de la cruz…
Yo soy el coronel que aún te espera,
perfumador de tus eternas margaritas,
el que madruga en tu cálida ribera,
y baña de rocíos tus flores exquisitas…
Mas, sabiendo que es absurda la espera,
no profano grafías de vetusto calendario;
soy canto augusto estatuido en tu estela,
cantor cautivo en las alas del abecedario.
Viajaré en la gravidez del ardiente anhelo
e iré tras tu encuentro henchido de amor,
aparcaré las estrellas que habitan tu cielo,
beberé en el huerto donde instilas la flor…
Si un día te nubla de nostalgia el horizonte
y un asomo de añoranza sintetiza o reclama,
son simples vestigios encallados en tu norte;
o el esperma de un beso oteado en tu cama.
Prof. Juan C. Benzán
San Juan de la Maguana, R.D.

