Dejando a un lado el Machismo y el Egocentrismo: A LA NIÑA DE MI ALMA
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Aunque te parezca extraño, aún no he podido olvidarte. No estoy de acuerdo con los que te dicen frases injustas públicamente. Aunque ya no eres la traviesa niña sexy que me envolvió en sus locas travesuras, sigues siendo un ser delicado y tierno. No es posible dejar de recordarte, pues aún conservas la magia de la sexualidad que te hace mucho más hermosa. Ahora sólo te aprecio como una deliciosa amiga, por lo que exento de egocentrismo y del absurdo machismo que lacera el corazón y los genuinos sentimientos del hombre, he dejado tu camino libre para que otro ser pueda darte la verdadera felicidad que mereces y que mi condición de hombre maduro, ahora atrapado en las garras de un verdadero e inmenso amor, no podré darte jamás.
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Gracias por tu entrega en cuerpo y alma al fuego intenso de tan sólo una dulce pasión.
Cuídate "mi niña hecha mujer"; puesto que lo nuestro fue tan sólo una locura que disfrutamos en derroche de ternura, de locura y de pasión…
TU AMIGO,
Prof. Juan C. Benzán
Obrero de la literatura