COSAS QUE SUCEDEN AHORA. Prof. Juan C. Benzán
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No sé realmente por qué en las últimas décadas (con algunas excepciones), ha venido sucediendo en la República Dominicana todo lo que se expresa a continuación:
1.- Una muy alta proporción de los ciudadanos valoran más el periodismo y la locución de chatarra que el periodismo auténtico y objetivo.
2.- El show perverso montado por cualquier mujer vulgar en cualesquiera escenarios o espectáculos públicos hace más noticia que una óptima conferencia de nuestro colosal Dr. José Joaquín Puello Herrera, que el invento de un genio de la medicina, de la ingeniería, de las ciencias agrícolas, de la tecnología de punta, o de cualquier otra fructífera rama del saber.
3.- Paradójicamente, existen bachateros famosos que se creen por encima del presidente de la República, de todos los ciudadanos y de las leyes dominicanas.
4.-Ahora la mujer más solemne es la que pecando de vulgar, hace marketing desnudando en público las partes más preciadas de su contextura física como mercancía u oferta de su propia intimidad.
5.- Muchas mujeres y mujerzuelas suelen andar sin pantis y mostrar lo más íntimo de su cuerpo en aras de buscar like en una plataforma o en el periodismo de chatarra, o simplemente en búsqueda de potenciales clientes para su tipo de mercancía barata.
6.- En muchos medios de RTV se suele aplaudir más la jerga y la desatinada mímica de un vulgar exponente del reguetón que la actuación artística de Juan Luis Guerra y de otros talentosos consagrados artistas dominicanos y extranjeros.
7.- Las mujeres que están buenas son las vulgares y no las auténticas…
8.- Con sus excepciones— que las hay—, en nuestro medio se suele tratar como príncipes a los orcopolitas y a los narcotraficantes que exhiben grandes fortunas materiales, valorándolos por encima del que procede con solidaridad y humildad, sin tomar en cuenta el historial, el aporte, el talento ni el acervo cultural del ser humano, lo que es susceptible de incentivar a muchos de nuestros jóvenes a no sacrificarse en los estudios en aras de una profesión y dar preferencia a la rápida obtención del dinero fácil y abundante, estimulando ipso facto el incremento de la delincuencia…
9.- Para muchos ciudadanos su mascota (animal irracional) tiene más valor e importancia que sus familiares y que cualquier otro ser humano.
10. Ahora muchos jóvenes compran los pantalones rotos o guayados mientras que antes nuestros padres y abuelos cosían o remendaban cualquier rotura en nuestras prendas de vestir y nos prohibían usarlas rotas.
11.- Los jóvenes varones de hoy suelen usar aretes y argollas en sus narices, orejas y en la lengua, como signos de poder o no sé de qué, mientras antes eso era detestable y constituía una especie de inclinación hacia el sexo contrario.
12.- Muchas mujeres de hoy suelen usar argollas en las narices, anillos y otras herramientas similares en la lengua y hasta en su parte más íntima (la vagina), no sé por qué; quizás como producto de la detestable transculturación de la era.
13.- Aunque el tatuaje fue usado por nuestros aborígenes–los indios taínos– y no se usaba en la época de nuestros progenitores, el mismo actualmente es usado por una gran cantidad de los artistas, ciudadanos adultos y jóvenes de ambos sexos, famosos y humildes, como un símbolo de poder o de dominio quizás.
14.- El maestro auténtico era venerado y estimado como los propios padres por sus alumnos, pasando en la época actual a ser un simple preceptor sin la estima ni arraigo social que su abnegada sagrada labor amerita.
15.- La gratitud y la lealtad constituían las sagradas e inviolables reglas de las relaciones humanas; mientras que ahora la hipocresía, la deslealtad, la ingratitud y la traición constituyen las normas o reglas principales…
16.- En el ámbito del derecho jurídico he visto de manera frecuente el absurdo "divorcio de las normas procesales con la sagrada doctrina jurídica", lacerando derechos ciudadanos e impartiendo injusticia de manera consciente e inconsciente, condenando a inocentes y descargando a culpables, donde la eficacia de lo "erga omnes"– como si se tratase de normas inter partes–, se convierte en utopía y no surte el efecto de los principios deontológicos ni ontológicos…
17.- Nuestros legisladores, por mandato constitucional tienen la sagrada misión de legislar para la implementación de la sagrada justicia y de los derechos de todos los ciudadanos; mas, ahora se pretende legislar para limitar o extinguir el "DERECHO DE LA CESANTÍA A LOS TRABAJADORES DOMINICANOS" (todas las mayúsculas son mías).
Prof. Juan C. Benzán
San Juan de la Maguana.
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Post scriptum: aspiro a que "la paz sea la regla del universo" y "la guerra sea la excepción".