Brasil: Meta reconoce error que afectó a Lula y niega interferencia en las elecciones
Brasil.– Meta reconoció que una serie de fallas técnicas afectaron a la campaña del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, incluida la desactivación temporal de su cuenta publicitaria, pero negó que los incidentes respondieran a una decisión política o a un intento de interferir en las elecciones presidenciales de Brasil.
La empresa, propietaria de Instagram, Facebook y WhatsApp, aseguró que sus sistemas aplican las mismas reglas a todas las candidaturas y rechazó las acusaciones de favorecer al senador Flávio Bolsonaro, rival de Lula en la segunda vuelta. La controversia ocurre después de que el Tribunal Superior Electoral (TSE) ordenara a Meta garantizar un tratamiento igualitario entre ambas campañas hasta la jornada electoral del 25 de octubre.
El episodio que la propia compañía reconoce ocurrió el 23 de septiembre, cuando la cuenta de anuncios de la campaña de Lula fue desactivada durante poco más de una hora después de que uno de sus anuncios fuera identificado erróneamente como un posible intento de suplantar un programa social del Gobierno brasileño. Meta explicó que la detección se produjo dentro de sus mecanismos contra el fraude y que la cuenta fue restablecida tras corregir el error.
La empresa también respondió a otros cuestionamientos sobre el funcionamiento de sus plataformas durante la campaña. Según Meta, el 7 de octubre un problema global afectó durante unas cinco horas el conteo de reproducciones de los videos de Reels, mientras que el 9 de octubre una actualización de código provocó otra falla en el Administrador de Anuncios que impidió temporalmente crear publicidad a partir de publicaciones existentes en Instagram.
Meta sostiene que ambos problemas tuvieron un alcance mucho más amplio que la campaña de Lula y que afectaron a usuarios y anunciantes de distintos países. En el caso del conteo de reproducciones, afirmó incluso que la campaña de Flávio Bolsonaro reportó el mismo inconveniente.
Otro de los puntos bajo discusión corresponde a Meta AI. La compañía admitió que el 14 de octubre existió una brecha en sus sistemas de protección electoral que permitió que determinadas solicitudes relacionadas con los nombres y números electorales de los candidatos generaran imágenes de propaganda. Meta aseguró que el problema podía afectar tanto a consultas relacionadas con “Flávio” como con “Luiz” y que la vulnerabilidad fue corregida ese mismo día.
La controversia tomó mayor dimensión después de que comunicaciones internas de empleados de Meta, reveladas por Folha de S.Paulo, registraran restricciones que perjudicaron cuentas de Lula y situaciones en las que los sistemas recomendaron contenidos vinculados a Flávio Bolsonaro. La empresa, sin embargo, sostiene que esos episodios tuvieron causas técnicas distintas y que no constituyen evidencia de una actuación deliberada para favorecer a una candidatura.
El TSE también intervino en la disputa. El tribunal ordenó a Meta adoptar medidas para garantizar la igualdad de tratamiento entre las campañas de Lula y Flávio Bolsonaro y estableció una multa diaria de 500,000 reales en caso de incumplimiento. En su decisión, el magistrado Marco Aurélio Bellizze señaló que, en esta etapa, no existían elementos suficientes para afirmar que la plataforma hubiera manipulado deliberadamente la distribución de contenidos para beneficiar o perjudicar a una candidatura.
Meta mantiene así dos posiciones simultáneas frente a la controversia: admite que errores de sus sistemas afectaron a la campaña de Lula, pero rechaza que esos errores hayan formado parte de una estrategia para interferir en el proceso electoral. La compañía afirma que continuará defendiendo su actuación ante el TSE y aplicando sus reglas a todas las candidaturas por igual.
La disputa coloca nuevamente bajo escrutinio el papel de las grandes plataformas tecnológicas en las campañas electorales, particularmente cuando fallas técnicas, decisiones de moderación y mecanismos algorítmicos pueden incidir en la visibilidad de contenidos políticos. En Brasil, la discusión continuará mientras las dos candidaturas avanzan hacia la segunda vuelta.
