Alfonso Rodríguez resalta transformación del sistema de transmisión ante análisis energético desde Puerto Rico

Vicepresidente Ejecutivo de la ETED destaca que la inversión en transmisión y almacenamiento energético fortalece las condiciones del país ante los desafíos de la transición energética
La estrategia energética de la República Dominicana y su impacto en la estabilidad económica y la competitividad han comenzado a generar análisis comparativos en Puerto Rico, una perspectiva que coincide con planteamientos expuestos por el vicepresidente ejecutivo de la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED), Alfonso Rodríguez Tejada, durante su participación en el programa Zol de la Mañana, en el marco de la XI Semana de la Energía de la Organización Latinoamericana de Energía (OLACDE).
Durante la entrevista, Rodríguez llamó la atención sobre análisis realizados desde Puerto Rico y otros países de Centroamérica que observan la experiencia dominicana frente a los desafíos energéticos de la región.
El funcionario vinculó este interés con las políticas aplicadas en República Dominicana para amortiguar el impacto de los costos energéticos sobre la economía y los ciudadanos.
“La política económica de República Dominicana en materia energética es que en materia de combustible ha mantenido la inflación controlada y eso beneficia al ciudadano”, expresó Rodríguez durante la entrevista.
Sus declaraciones guardan relación con el análisis “Puerto Rico y República Dominicana: dos respuestas ante una misma crisis energética”, publicado por Eric Santiago-Justiniano, quien examina las estrategias adoptadas por ambos territorios frente al incremento de los costos de la energía y sus posibles efectos sobre consumidores, empresas y competitividad.
En su análisis, Santiago-Justiniano plantea que Puerto Rico enfrenta un escenario marcado por el incremento de la tarifa eléctrica residencial, mientras República Dominicana ha recurrido a herramientas fiscales, inversión y diversificación energética para amortiguar el impacto de los costos internacionales de los combustibles sobre la economía.
El autor sitúa la tarifa residencial de Puerto Rico en aproximadamente 33.6 centavos de dólar por kilovatio-hora a partir del 1 de octubre y contrasta este escenario con la política dominicana de apoyo al sector eléctrico.
La comparación introduce además un elemento de interés para la economía regional: el peso que adquieren el costo, la disponibilidad y la confiabilidad de la energía en las decisiones de inversión.
Desde esa perspectiva, Santiago-Justiniano plantea que la capacidad de República Dominicana para ampliar su infraestructura energética y mantener condiciones competitivas puede incidir favorablemente en su posicionamiento frente a mercados como Puerto Rico para atraer manufactura y empresas de alta tecnología.
El análisis también reconoce el costo fiscal que implica la política de subsidios aplicada por República Dominicana y plantea la sostenibilidad de estos mecanismos como uno de los retos que deberá enfrentar el país en el largo plazo.
En ese escenario, Rodríguez explicó que la ETED atraviesa un proceso de transformación sustentado en una histórica inversión de capital destinada a líneas de transmisión, infraestructuras auxiliares, mantenimiento y nuevas tecnologías.
Indicó que la institución está ejecutando el 100 % de su presupuesto y ha fortalecido su capacidad de mantenimiento mediante la incorporación de equipos y una flotilla propia que permite responder con mayor rapidez a las necesidades de la red nacional.
“Estamos dando el otro paso, que es convertirnos en el habilitador de la transición energética y digital de República Dominicana”, manifestó.
Rodríguez informó además que las interrupciones asociadas a las redes de transmisión se han reducido en más de un 50 %, mientras las fallas atribuibles a la ETED entre enero y octubre de 2026 representan aproximadamente la mitad de las registradas durante el mismo período de 2025.
Estos resultados, explicó, estando acompañados por mejoras en la operación del Centro de Control de Energía, el manejo de las reservas operativas, el despacho de energía y la capacitación especializada de los operadores.
El vicepresidente ejecutivo de la ETED destacó también los avances de proyectos estratégicos destinados a ampliar la capacidad de la red de transmisión.
Entre ellos mencionó la línea Puerto Plata–Río San Juan, prevista para entrar en operación a finales de este año, y la línea de 345 kV Punta Catalina–15 de agosto, cuya inauguración se proyecta para mediados de 2027.
Asimismo, resaltó la importancia que tendrá el almacenamiento energético ante el crecimiento de las fuentes renovables y las características propias del sistema eléctrico dominicano.
En ese sentido, informó que la ETED impulsa una iniciativa para incorporar 600 megavatios de almacenamiento mediante baterías, con inversión privada, como parte de las acciones orientadas a proporcionar mayor flexibilidad y capacidad de respuesta al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI).
Rodríguez explicó que la condición insular de República Dominicana representa un desafío particular para la operación del sistema, especialmente ante una creciente participación de las energías renovables. Por esta razón, señaló que disponer de una capacidad de almacenamiento superior a los 500 megavatios constituye una pieza estratégica para incrementar la resiliencia del sistema eléctrico.
Los planteamientos se producen en el marco de la XI Semana de la Energía de la OLACDE, escenario en el que República Dominicana recibe a representantes del sector energético de América Latina y el Caribe para intercambiar experiencias sobre transición energética, integración, inversiones, infraestructura y seguridad del suministro.
La comparación planteada desde Puerto Rico coloca en perspectiva regional los desafíos que enfrentan las economías caribeñas para garantizar energía confiable, competitiva y con capacidad de acompañar la incorporación creciente de fuentes renovables.
En este contexto, la ETED continúa ejecutando proyectos orientados a robustecer la red nacional, ampliar la capacidad de transmisión e incorporar soluciones tecnológicas y de almacenamiento que permitan responder a las nuevas características de la matriz eléctrica, reafirmando su objetivo de consolidarse como habilitadora de la transición energética y digital de la República Dominicana.
