“El perdón se evidencia cuando se es capaz de orar por los que te han hecho mal”

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LA PALABRA CADA DÍA

I Semana de Cuaresma

“El perdón se evidencia cuando se es capaz de orar por los que te han hecho mal”

Sábado, 23 de febrero del 2024

Color: MORADO. I Semana del Salterio

Primera Lectura: Dt 26, 16-19
Lectura del Libro del Deuteronomio

Habló Moisés al pueblo, diciendo: «Hoy te manda el Señor, tu Dios, que cumplas estos mandatos y decretos. Guárdalos y cúmplelos con todo el corazón y con toda el alma. Hoy te has comprometido a aceptar lo que el Señor te propone: Que él será tu Dios, que tú irás por sus caminos, guardarás sus mandatos, preceptos y decretos, y escucharás su voz.
Hoy se compromete el Señor a aceptar lo que tú le propones Que serás su propio pueblo, como te prometió, que guardarás todos sus preceptos, que él te elevará en gloria, nombre y esplendor, por encima de todas las naciones que ha hecho, y que serás el pueblo santo del Señor, como ha dicho”.

Palabra de Dios

Salmo Responsorial: 118, 1-2.4-5.7-8
R/. Dichoso el que camina en la voluntad del Señor

Dichoso el que, con vida intachable, camina en la voluntad del Señor; dichoso el que, guardando sus preceptos, lo busca de todo corazón. R/.
Tú promulgas tus decretos para que se observen exactamente; ojalá esté firme mi camino, para cumplir tus consignas. R/.
Te alabaré con sincero corazón; cuando aprenda tus justos mandamientos, quiero guardar tus leyes exactamente, tú no me abandones. R/.

Evangelio: Mt 5, 43-48
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Han oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, y recen por los que los persiguen y calumnian. Así serán hijos de su Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si aman a los que los aman, ¿qué premio tendrán? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludan sólo a su hermano, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los paganos? Por tanto, sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto”.

Palabra del Señor


“El perdón se evidencia cuando se es capaz de orar por los que te han hecho mal”

El salmista recuerda que cumplir la voluntad de Dios y sus mandamientos nos hace dichosos; estos mandamientos nos dan la vida y a la vez nos permiten mantenernos en relación de comunicación con Dios. Y en esto vemos cómo el amor, que para muchos es un sentimiento, se constituye en un mandato. Porque hay que vencer el egoísmo que suele ser más espontaneo que el amor, y en muchas ocasiones confundimos amor con nuestro egoísmo y utilizamos al prójimo para nuestros deseos. Amar al otro no es reducirlo a alimento del propio apetito, es descubrirnos hermanos y a la vez mirar a Jesús en el otro.
El amor al enemigo es lo distintivo del cristiano, porque quiere decir haber conocido a Dios y su voluntad, porque Dios no tiene enemigos, solamente hijos, que para mí se convierten en hermanos a los cuales tengo que amar. Este amor, aunque es un mandamiento, no podemos entenderlo ni vivirlo como una carga impositiva, al contrario, es un don liberador; el amor al prójimo es un don sanador de quien ama y es capaz de vivir desde la gratuidad. Quien no ha llegado a amar a quien le ha ofendido, aun no se ha encontrado plenamente con Jesús. El amor al enemigo es el indicativo (de) que uno está libre del mal. Es una persona que sabe distinguir entre el bien y el mal.
El perdón se evidencia cuando se es capaz de orar por los que te han hecho mal, y es señal del camino de encuentro y de santificación que se vive desde Jesús. Si en tú vida, aun te cuesta perdonar, comienza por orar por esas personas, y pide al Señor que te ayude con su gracia, porque el perdón es un don de Dios, y una tarea nuestra.
Padre ayúdame a perdonar a los que nos ofenden, no a nuestro modo sino al tuyo.

Palabra del Señor


“Negar el amor a los demás es negarse a la fraternidad”

La Cuaresma nos invita a entrar en lo fundamental, el amor, que está por encima de cualquier ley. Jesús que no ha venido para abolir la ley, sino a darle plenitud, invita a entrar en la ley antigua, con pasos nuevos. Y para esto es necesario pasar del cumplimiento a la gracia, hacer consciencia como dice el profeta Ezequiel (de) que el Señor quiere nuestra conversión, y que esta conversión nos debe conducir por los caminos del amor, que son más exigentes que los caminos de la ley, porque los trasciende.
Vivir el amor exige una conversión mayor, porque no basta con no matar al prójimo, también no se puede desear el mal en el corazón a los demás, porque negar el amor a los demás es negarse a la fraternidad y por tanto implica perder la propia condición de hijo. Por esto es importante, reconciliarse con el prójimo y no solamente ocuparse del sacrificio, porque el sacrificio de alguna forma es la expresión de la comunión de la comunidad. No se puede celebrar la paternidad si antes no tratas de establecer relaciones de fraternidad. Y no se trata aquí de decir, no tengo nada contra él, incluso cuando la situación no venga de nosotros, somos nosotros los que estamos llamados a poner el puente del encuentro.
Padre de todos, ayúdame a crear puentes de encuentro para crear fraternidad, y así poder celebrar la alegría de la paternidad.

(Guía Litúrgica)

(Guía Litúrgica)

“Demos gracias al Señor, nuestro Dios. Es justo y necesario”✍