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LA PALABRA DIARIA
Martes, XII Semana del Tiempo Ordinario
Feria o Memoria Libre: San Paulino de Nola, Obispo, o San Juan Fisher, Obispo, y Santo Tomás Moro, Mártires
Color: VERDE o BLANCO o ROJO
22 de junio de 2021
Primera lectura: Gn 12,1-9
Lectura del libro del Génesis
En aquellos días, el Señor dijo a Abrán: «Sal de tu tierra y de la casa de tu padre, hacia la tierra que te mostraré. Haré de ti un gran pueblo, te bendeciré, haré famoso tu nombre, y será una bendición. Bendeciré a los que te bendigan, maldeciré a los que te maldigan. Con tu nombre se bendecirán todas las familias del mundo.»
Abrán marchó, como le había dicho el Señor, y con él marchó Lot. Abran tenía setenta y cinco años cuando salió de Harán. Abrán llevó consigo a Saray, su mujer, a Lot, su sobrino, todo lo que había adquirido y todos los esclavos que había ganado en Harán. Salieron en dirección de Canaán y llegaron a la tierra de Canaán. Abrán atravesó el país hasta la región de Siquén, hasta la encina de Moré (En aquel tiempo habitaban allí los cananeos). El Señor se apareció a Abrán y le dijo: «A tu descendencia le daré esta tierra.»
Él construyó allí un altar en honor del Señor, que se le había aparecido. Desde allí continuó hacia las montañas al este de Betel, y plantó allí su tienda, con Betel a poniente y Ay a levante; construyó allí un altar al Señor e invocó el nombre del Señor. Abrán se trasladó por etapas al Negueb.
Palabra de Dios
Salmo Responsorial: 32, 12-13.18-19.20 y 22
R/. “Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad”
Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se escogió como heredad. El Señor mira desde el cielo, se fija en todos los hombres. R/.
Los ojos del Señor están puestos en sus fieles, en los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y reanimarlos en tiempo de hambre. R/.
Nosotros aguardamos al Señor: él es nuestro auxilio y escudo. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti. R/.
Evangelio: Mt 7,1-5
Lectura del santo evangelio según san Mateo
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No juzguen y no los juzgarán; porque los van a juzgar como juzguen ustedes, y la medida que usen, la usarán con ustedes. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “¿Déjame que te saque la mota del ojo”, teniendo una viga en el tuyo? Hipócrita; sácate primero la viga del ojo; entonces verás claro y podrás sacar la mota del ojo de tu hermano.»
Palabra del Señor
“El Señor hoy nos revela que el camino a la Vida es estrecho” (Mt 7, 6.12-14)
Ayer Abrahám era ejemplo de fe y confianza en Dios; hoy es ejemplo de caridad, de comprensión, de tolerancia, de generosidad y de lo que significa ser constructor de la paz. Abrahám era el “jefe”, el mayor; ante el conflicto que se presenta, podía elegir y dejar descontento a Lot y a su gente; pero prefiere la paz y la caridad. Dios no le abandona, y ante esa acción, le promete que esa tierra donde está será la tierra de sus descendientes, de su pueblo.
Es ejemplo para nosotros y nosotras. Parecido a lo que decíamos ayer, en nuestra vida de cristianos y cristianas no nos falta fe, doctrina, conocimiento de Dios, lo que nos falta es caridad, comprensión, “buen corazón”. ¿Somos capaces de ceder ante las opiniones de los demás? ¿Damos prioridad a nuestros gustos? En las discusiones familiares, de la comunidad, o eclesiales ¿ponemos paz, aunque para ello sacrifiquemos nuestra opinión y gustos? ¿hablamos con suavidad o levantamos la voz para tener más razón?…
Abrahám pone en práctica la frase de Jesús en el Evangelio de hoy: “Traten a los demás como quieren que les traten a ustedes”.
El Señor hoy nos revela que el camino a la Vida es estrecho, mientras que el camino a la perdición es ancho y espacioso. ¿Qué nos dice con esto? Probablemente lo que el Señor quiere recordarnos que, seguirlo y hacer su voluntad no es fácil. Agradar a Dios requiere sacrificio y muchas veces implica rechazar el dinero fácil o de fuentes dudosas, perdonar a quien nos ha herido, controlar nuestros deseos de poder, de sobresalir. Nada de esto es sencillo.
La invitación de hoy es decirle a Jesús que estamos dispuestos a hacer su voluntad, a transitar por el camino de la Vida, aunque sea estrecho y pedregoso, porque sabemos que, con Él, nada nos falta.
(Guía Mensual)
“Que Dios llene de paz tu casa y te bendiga grandemente, Él que vive y ama por los siglos de los siglos. Amén” ✍

