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LA PALABRA DIARIA
Jueves, XI Semana del Tiempo Ordinario
Color: VERDE
17 de junio de 2021
Primera lectura: II Cor 11, 1-11
Lectura de la segunda carta de san Pablo a los Corintios
Hermanos: Ojalá me tolerasen unos cuantos desvaríos; bueno, ya sé que me los toleran. Tengo celos de ustedes, los celos de Dios; quise desposarlos con un solo marido, presentándolos a Cristo como una virgen fiel. Pero me temo que, igual que la serpiente sedujo a Eva con su astucia, se pervierta su modo de pensar y abandone la entrega y fidelidad a Cristo. Se presenta cualquiera predicando un Jesús diferente del que yo predico, les propone un espíritu diferente del que recibieron, y un Evangelio diferente del que aceptaron, y lo toleran tan tranquilos. ¿En qué soy yo menos que esos super apóstoles? En el hablar soy inculto, de acuerdo; pero en el saber no, como se lo he demostrado siempre y en todo. ¿Hice mal en abajarme para elevarlos a ustedes? Lo digo porque les anuncié de balde el Evangelio de Dios. Para estar a su servicio, tuve que saquear a otras comunidades, aceptando un subsidio; mientras estuve con ustedes, aunque pasara necesidad, no me aproveché de nadie; los hermanos que llegaron de Macedonia pagaron mis cuentas. Mi norma fue y seguirá siendo no serles gravoso en nada. Tan verdad como que soy cristiano que nadie en toda Grecia me quitará esta satisfacción. ¿Por qué?, ¿porque no lo quiero? Bien lo sabe Dios.
Palabra de Dios
Salmo Responsorial: 110, 1-2.3-4.7-8
R/. Justicia y verdad son las obras de tus manos, Señor
Doy gracias al Señor de todo corazón, en compañía de los rectos, en la asamblea. Grandes son las obras del Señor, dignas de estudio para los que las aman. R/.
Esplendor y belleza son su obra, su generosidad dura por siempre; ha hecho maravillas memorables, el Señor es piadoso y clemente. R/.
Justicia y verdad son las obras de sus manos, todos sus preceptos merecen confianza: son estables para siempre jamás, se han de cumplir con verdad y rectitud. R/
Evangelio: Mt 6,7-15
Lectura del santo evangelio según san Mateo
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando recen, no usen muchas palabras, como los paganos, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No sean como ellos, pues su Padre sabe lo que les hace falta antes que lo pidan. Ustedes recen así: “Padre nuestro del cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy el pan nuestro de cada día, perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido, no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno.” Porque si perdonan a los demás sus culpas, también su Padre del cielo les perdonará a ustedes. Pero si no perdonan a los demás, tampoco su Padre perdonará sus culpas.»
Palabra del Señor
“El Padre Nuestro resume cómo debe ser nuestra oración ante el Padre” (Mt 6, 7-15)
San Mateo nos da una buena explicación previa al Padre Nuestro, de cómo debe ser nuestra forma de rezar. La oración no ha de ser una exhibición ante los hombres, sino una verdadera relación de amor con Dios.
Una forma equivocada de rezar es la palabrería o la cita de fórmulas programadas que mientras se recitan, nuestro espíritu está en todo, menos en lo que se está diciendo. No estamos en contra de las formas repetitivas, sino en el hacerlo sin darnos cuenta. ¿Cuántos millones de creyentes se han santificado con esa oración, con ese rezo de repetir y repetir? Muchos, muchísimos millones de personas se han santificado así, pero cuando repetían la oración, se daban cuenta qué decían, y además sentían la presencia de Dios con ellos en ese rezo.
Para nosotros, la oración por excelencia es el Padre nuestro, y esta es una de las oraciones que debemos repetir y repetir hasta cansarnos y hasta “cansar a Dios”
El Padre Nuestro resume cómo debe ser nuestra oración ante el Padre, lo detallamos de forma sencilla de la siguiente manera:
1- Padre Nuestro que estás en el cielo: aquí invocamos a Dios. A Dios le podemos llamar Padre. Padre, pero no padre mío, sino padre nuestro, y esto nos hace hermanos.
2- Santificado sea tu Nombre: Exaltamos el nombre de Dios, así le alabamos.
3- Venga a nosotros tu reino: Una petición primordial, reconocemos que solo donde Dios está la vida tiene sentido, nuestra prioridad es vivir en su reino.
4- Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo: Queremos que se cumpla la voluntad de Dios siempre.
5- Danos hoy nuestro pan de cada día: él sabe de nuestras necesidades esenciales, Dios las tiene en cuenta y se preocupa por nosotros. Ese “danos” es para todos, el Señor nos da el alimento para compartirlo, para que llegue a todos y todas.
6- Perdona nuestras ofensas, como nosotros también perdonamos a los que nos ofenden: somos pecadores, Dios nos dice que las ofensas solo se superan con el perdón. Recordemos que Jesús insiste en este tema al acabar el Padre Nuestro, como para que lo tengamos en cuenta: la medida del perdón de Dios es el perdón que demos a los demás.
7- No nos dejes caer en tentación: pedimos fortaleza a Dios ante nuestras pruebas y dificultades ante las tentaciones del maligno.
8- Y líbranos del mal: le decimos a Dios que queremos ser salvados, ser llevados por el camino del bien.
(Guía Mensual)
“Que Dios llene de paz tu casa y te bendiga grandemente, Él que vive y ama por los siglos de los siglos. Amén” ✍

