COSAS INTIMAS (Versos inconclusos) Por: Juan C. Benzán.

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¨ COSAS INTIMAS¨
——– (Versos inconclusos)——–
1
Extraño cosas íntimas que he perdido;
El amor inexhausto de mis padres muertos,
La augusta presencia del hermano ido,
El árbol florido en la tierra de mis huertos.
2
Extraño de mis abuelos la sublime sonrisa,
Del hogar destruido el calor y el consuelo,
De mis amigos de infancia extraño la prisa,
De los amores perdidos extraño el desvelo.
3
Extraño el ingenio de mi primo Biembé,
El innato escultor de la efigie del Cristo;
De Santo y Minerva su gratitud y la fe,
Y la sutil fidelidad de mi extinto Juanito.
4
Extraño a tía Yoya y a mi Chalín fenecida,
El extraordinario cariño de Sergio bendito,
De mamá Lioda el paradigma de su vida,
De tía Luz extraño su sonrisa y su Cristo.
5
Extraño la nobleza de tía Olimpia y Edelmiro,
Sobre la brizna acongojada del campanario;
Dos entes humanos que con fervor aún admiro,
Dos ejemplos de dignidad, como un relicario.
6
Extraño el aura límpida de mi eterno Miguel,
el excelso cariño de mi amada tía Chichita,
La sonrisa eterna de Doña Paula y Manuel,
y el abrazo fraterno de mi bella Margarita.
7
Extraño los amigos Leonardo y Luis Mariano;
De Leonardo la estirpe de su alma y entereza;
De Luis Mariano al dilecto amigo y hermano,
Inefable paradigma de sinceridad y franqueza.
8
Extraño también a mi cuñado Vitico y a Luisa,
A la inmaculada Doña Chichí y al Ing. Holguín,
A tía Chichí en el soplo del viento y la brisa;
Son mis seres extintos que vivirán hasta el fin.
9
Extraño con tristeza a Don Manuel Encarnación,
A mi sincero viejo Castro y al genuino Saturnino,
A la dulce Doña Francia que amé con devoción,
Al poeta Yaque Herrera y su aura en mi camino.
10
Extraño la solemne presencia de la profesora Ana,
Un auténtico ángel en el sublime otear de la tierra;
Ada del magisterio, mujer abnegada, bella y sana;
ente humano extraordinario que la vida encierra.
11
Extraño con vehemencia a Cándida Inés Suzaña,
A la maestra inmortal con su acervo y su ternura;
Del Dr. Suzaña Herrera el ejemplo de su hazaña,
De Mariano y Nicomedes el amor y su dulzura.
12
De Doña Nereyda extraño la lealtad de su gracia,
Del amigo Luis Herrera su humildad y su grandeza,
Extraño con nostalgia a Isabel y a Doña Altagracia,
Y del compadre Eusebio su sencillez y su nobleza.
13
Extraño la dulzura en el rostro de mi madre,
La sonrisa angelical del valiente Bienvenido,
El abrazo sempiterno de mi padre por la tarde,
Y la grata presencia del Tío Servio fenecido.
14
Extraño la presencia de los hijos ausentes,
El abrazo de los que murieron sin nacer,
A ellos los amo aunque no estén presentes,
Ellos forman parte de mi alma y de mi ser.