Santo Domingo.- La renuncia del senador de la provincia Santo Domingo, Antonio Taveras Guzmán, al oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM) pone fin a una disputa silente que durante años se mantuvo debido a las posiciones incómodas y diferenciadas del legislador dentro del oficialismo.
Hablando solo de la parte política, Taveras llegó al PRM luego de agotar una etapa previa en el movimiento Bien Común, desde donde alimentó un discurso vinculado a la transparencia, la institucionalidad y la lucha contra la corrupción.
Posteriormente, fue formalizado como candidato al Senado por el PRM y logró imponerse en las elecciones del año 2020, convirtiéndose en una de las apuestas del partido en la provincia más poblada del país
Sin embargo, desde prácticamente el inicio de la gestión del PRM en el poder, el senador mostró diferencias de criterio con sectores internos de la organización.
Incluso, en los primeros meses del cuatrienio, su nombre figuró dentro de una planificación política que contemplaba una especie de sistema de rotación en la presidencia del Senado junto a Eduardo Estrella y Faride Raful.
Ese esquema nunca llegó a concretarse. Las diferencias internas dentro del propio PRM terminaron desmontando la idea y evidenciaron tempranamente que Taveras no era una figura de consenso pleno dentro de la organización oficialista.
Las tensiones volvieron a aflorar durante debates legislativos de alto perfil.
Uno de los episodios más notorios se produjo alrededor de las discusiones de la Ley de Extinción de Dominio y posteriormente en el proceso de selección de los miembros de la Cámara de Cuentas del cuatrienio pasado, temas que provocaron fricciones entre legisladores oficialistas y enfrentamientos entre sectores del Senado y la Cámara de Diputados.
Aquellos procesos dejaron al descubierto cierto nivel de animadversión hacia Taveras dentro de la bancada oficialista, particularmente entre diputados del PRM que cuestionaban algunas de sus posiciones y métodos de trabajo en las comisiones.
A pesar de ello, para el pasado proceso electoral, el senador fue escogido por la dirigencia del PRM como candidato en la provincia Santo Domingo.
Pero incluso esa escogencia provocó molestias internas, especialmente en el entonces diputado Alexis Jiménez, quien aspiraba a competir en un proceso interno para alcanzar la nominación senatorial, lo que no se pudo.
La salida de Antonio Taveras podría abrir la puerta a que muchas de las incomodidades acumuladas durante años comiencen a salir a flote, dejando atrás el pudor político que normalmente protege a quien hasta hace poco era compañero de organización.
Anyelo Mercedes