El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha provocado una ola de comentarios en Washington sobre una posible candidatura presidencial republicana de cara a 2028, escenario en el que podría competir contra el actual vicepresidente, JD Vance.
Las especulaciones aumentaron luego de que Rubio asumiera temporalmente la vocería de la Casa Blanca durante la licencia de maternidad de Karoline Leavitt. En esa comparecencia respondió preguntas sobre Irán, China, Venezuela y el Vaticano con un tono relajado y momentos de humor.
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Su desempeño fue celebrado en espacios conservadores, donde algunos lo ven con perfil presidencial. En redes sociales, la etiqueta “#Rubio2028” ganó fuerza tras la rueda de prensa.
Rubio también difundió un video en redes sociales con estética similar a una campaña electoral. En el audiovisual habló de oportunidades, movilidad social y del “sueño americano”, defendiendo un país donde las personas puedan progresar sin importar su origen.
El video lo replicaron figuras influyentes del conservadurismo estadounidense, incluido Elon Musk, aliado político de Donald Trump durante las elecciones de 2024.
En días recientes, Rubio también se volvió viral tras publicar otro video donde aparecía actuando como DJ en una boda. Durante la rueda de prensa incluso bromeó sobre su supuesto “nombre artístico”.
A sus 54 años, Rubio ya intentó convertirse en candidato presidencial republicano en 2016. En aquellas primarias terminó perdiendo frente a Trump, aunque posteriormente se convirtió en uno de sus aliados políticos.
Aunque Trump no puede aspirar a un nuevo mandato en 2028, Vance continúa siendo visto como el heredero natural del movimiento republicano. Sin embargo, Rubio ha ganado terreno en las encuestas y aumentado su presencia mediática.
Rubio gana fuerza entre republicanos
El secretario de Estado ha dicho públicamente que no competiría por la candidatura si Vance decide presentarse, debido a la amistad que mantiene con el vicepresidente.
Pese a ello, analistas consideran que la Casa Blanca ha incrementado el protagonismo político de Rubio. Un ejemplo fue la publicación de un collage oficial con imágenes de múltiples cadenas televisivas transmitiendo su intervención desde la sala de prensa.
Mientras Rubio dominaba la atención mediática en Washington, Vance participaba en un evento de recaudación de fondos republicanos en Oklahoma, fortaleciendo su estructura política dentro del partido.
Ambos representan perfiles distintos dentro del conservadurismo estadounidense. Vance conecta con sectores obreros y nacionalistas ligados al trumpismo, mientras Rubio se ha enfocado en una línea dura de política exterior.
El vicepresidente creció en una comunidad de Ohio afectada por la crisis industrial y la epidemia de opioides, experiencia que ha marcado su discurso político.
Rubio, por su parte, es hijo de inmigrantes cubanos y ha construido gran parte de su carrera alrededor de críticas al socialismo y posiciones firmes frente a gobiernos como los de Cuba, Venezuela, Irán y China.
Otra diferencia entre ambos es la visión internacional de Estados Unidos. Mientras Vance favorece reducir la implicación militar estadounidense en el exterior, Rubio defiende una política más activa frente a adversarios geopolíticos.