Pablo McKinney sobre Nuria Piera: “Como pareja fracasamos”, pero como padres no.” Con esta frase contundente y profundamente reveladora, Pablo McKinney abrió una ventana a su vida personal durante su participación en el programa Énfasis con Iván Ruiz, donde expuso sin filtros su historia de vida, su carrera periodística y el vínculo irrompible con sus hijas, nacidas de relaciones con dos mujeres excepcionales, entre ellas, la reconocida periodista Nuria Piera.
Desde los primeros minutos, McKinney llevó a los televidentes a un viaje por su pasado, rememorando cómo su madre —a escondidas de su padre— apostó por su talento, pagándole cursos de arte dramático y cinematografía por correspondencia. “Yo fui un mal estudiante, pero mi madre supo ver lo que otros no vieron”, confesó.
Así nació el comunicador que años después se convertiría en referente del pensamiento crítico en la prensa dominicana.
Con voz pausada, evocó nombres que marcaron su formación profesional, como Francisco Álvarez Castellanos, de quien dijo que era “un hombre de saber enciclopédico, un verdadero renacentista”, y Olga Lara, la intelectual que lo empujó a ser parte de uno de los programas radiales más respetados de su tiempo.
Pero fue en el terreno íntimo donde McKinney mostró su lado más humano y reflexivo.
Al referirse a sus hijas —a quienes llama con ternura “las Paolas”—, destacó el papel invaluable de sus madres, en especial el de Nuria Piera, con quien compartió una etapa de su vida marcada por desafíos, rupturas y aprendizajes. “Una es hija de una de las mujeres más queridas y famosas del país, pero la gente no la ve como ‘la hija de Nuria’, la identifican como Paola”, comentó con orgullo.
Nuria Piera, además de ser una figura emblemática del periodismo investigativo en República Dominicana, ha sido —según McKinney— una madre ejemplar, dedicada y coherente con los valores que transmite dentro y fuera de cámara.
“Nuria hizo un trabajo maravilloso con nuestra hija. Y lo digo sin reservas. Madre es madre. Yo estuve presente, sí, pero la crianza diaria, los momentos duros, la disciplina… eso fue de ella”, afirmó.
El analista confesó que tras la separación —una etapa que definió como “terrible” y emocionalmente intensa—, llegó una reflexión determinante que cambió para siempre la dinámica entre ellos: “Le dije: como pareja fracasamos, pero como padres no. Y en eso estuvimos siempre de acuerdo. Nunca íbamos a permitir que nuestras diferencias afectaran a nuestra hija”.
Pablo McKinney sobre Nuria Piera: “Como pareja fracasamos”
Pablo-McKinney JUNTO A SUS HIJAS las Paolas
Desde entonces, su relación con Nuria ha estado basada en el respeto mutuo, el entendimiento emocional y el compromiso compartido con el bienestar de su hija.
“Aunque ya no estemos juntos, seguimos siendo cómplices de la felicidad de nuestra hija. Si a la madre de tu hija le va mal, eso la afecta a ella. Y si a tu hija le afecta algo, eso te afecta a ti también. Así de claro”, expresó, dejando ver una visión madura y realista sobre la paternidad responsable.
Desde hoy, este testimonio cobra un nuevo valor en una sociedad donde las separaciones suelen traducirse en distancias irreconciliables. Pablo McKinney demuestra que es posible transformar una ruptura en una alianza funcional y amorosa en favor de lo más importante: los hijos.
A través de sus palabras, el país conoció no solo al periodista agudo, sino al padre consciente que ha sabido construir desde el respeto, aún cuando el amor de pareja haya quedado atrás.