X

“Nuestra astucia como “administradores” debe estar orientada a ganar a otros para Cristo” (Lc 16, 1-8).

LA PALABRA DIARIA

Viernes, XXXI Semana. Tiempo ordinario

Color: VERDE

5 de noviembre de 2021

Primera lectura: Rom 15, 14-21
Lectura de la carta de san Pablo a los Romanos

Respecto a ustedes, hermanos, yo personalmente estoy convencido de que ustedes rebosan de buena voluntad y de que les sobra saber para poder aconsejarse los unos a los otros. A pesar de eso, para traerles a la memoria lo que ya saben, les he escrito, a veces propasándome un poco. Me da pie el don recibido de Dios, que me hace ministro de Cristo Jesús para con los gentiles: mi acción sacra consiste en anunciar la buena noticia de Dios, para que la ofrenda de los gentiles, consagrada por el Espíritu Santo, agrade a Dios. Como cristiano, pongo mi orgullo en lo que a Dios se refiere.
Sería presunción hablar de algo que no fuera lo que Cristo hace por mi medio para que los gentiles respondan a la fe, con mis palabras y acciones, con la fuerza de señales y prodigios, con la fuerza del Espíritu Santo. Tanto, que, en todas las direcciones, a partir de Jerusalén y llegando a Iliria, lo he dejado todo lleno del Evangelio de Cristo. Eso sí, para mi es cuestión de amor propio no anunciar el Evangelio más que donde no se ha pronunciado aún el nombre Cristo, en vez de construir sobre cimientos ajeno, hago lo que dice la Escritura: «Los que no tenían noticia lo verán; los que no habían oído hablar comprenderán.»

Palabra de Dios

Salmo Responsorial: 97,1. 2-3ab.3cd-4

R/. “El Señor revela a las naciones su victoria”
Canten al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas. Su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo. R/.

El Señor da a conocer su victoria, revela a las naciones su justicia: se acordó de su misericordia y su fidelidad en favor de la casa de Israel. R/.

Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Aclama al Señor, tierra entera; griten, vitoreen, toquen. R/.

Evangelio: Lc 16,1-8
Lectura de santo evangelio según san Lucas

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -Un hombre rico tenía un administrador y le llegó la denuncia (de) que estaba derrochando sus bienes. Lo llamó y le dijo: -“¿Qué es eso que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido.”
El administrador se puso a echar sus cálculos: “¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas, mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa”.
Fue llamando uno por uno a los deudores de su amo y dijo al primero: – “¿Cuánto debes a mi amo?” Este respondió: -“Cien barriles de aceite”. El le dijo: -“Aquí está tu recibo: aprisa, siéntate y escribe cincuenta.” Luego dijo al otro : -“Y tú ¿cuánto debes?” Él Contestó: -“Cien fanegas de trigo.” Le dijo: -“Aquí está tu recibo. Escribe ochenta.”
Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz.

Palabra del Señor


“Nuestra astucia como “administradores” debe estar orientada a ganar a otros para Cristo” (Lc 16, 1-8)

Hoy, como administrador de dones y carismas que el Señor me ha confiado, me siento interpelado para que mis actuaciones vayan orientadas por el lado del bien. Nuestra astucia como “administradores” debe estar orientada a ganar a otros para Cristo y si Dios nos ha permitido ganar riquezas materiales, San Agustín nos dice que con éstas debemos agenciarnos las verdaderas y eternas, compartiéndolas con el necesitado.
Como “administradores” de los bienes del Señor estamos llamados a realizar bien nuestro trabajo, desempeñando nuestras funciones laborales, donde quiera que estemos, con la mayor competencia posible. Esa debe ser nuestra misión.
Como padre o madre “¿Qué es lo que han contado de ti?” Como hijo y hermano “¿Qué es lo que han contado de ti?” Como empleado, como estudiante, como empresario, como obrero, como trabajador, “¿Qué es lo que han contado de ti?”.
Nos quejamos y denunciamos una inversión de valores que arrastran por mal camino a nuestra sociedad. Pero ¿y yo, qué estoy haciendo para contrarrestar esta situación? Ojalá pudiéramos decir como Pablo a los romanos: “Mi actividad sacerdotal consiste en predicar el Evangelio de Dios, con el objetivo que los paganos lleguen a ser una ofrenda agradable al Señor, santificada por el Espíritu Santo”. Recordemos que por nuestra condición de bautizados y por la unción del Santo Crisma adquirimos la triple dimensión de ser “sacerdote, profeta y rey”.
Como esposos, padres, hijos, hermanos, vivamos como una verdadera familia para que podamos ser llamados “Hijos de la Luz”. Y como “Hijos de la Luz” honremos a nuestros padres y recibamos la fuerza del Espíritu Santo para ir contra corriente, obrando diáfanamente y amando como Jesús.

(Guía mensual)

“Que Dios llene de paz tu casa y te bendiga grandemente, Él que vive y ama por los siglos de los siglos. Amén” ✍

Categorías: Internacionales
Melvin Mix:
X

Headline

You can control the ways in which we improve and personalize your experience. Please choose whether you wish to allow the following:

Privacy Settings