LA PALABRA CADA DÍA
VIII Semana. Tiempo Ordinario
“Los dirigentes religiosos deben ser servidores de la comunidad. Nada más. Si lo olvidan, son un peligro para todos”
Sábado, 6 de junio de 2026
Color: VERDE/BLANCO
Primera Lectura: 2Tim 4,1-8
Lectura de la Segunda Carta de San Pablo a Timoteo
Querido hermano: Ante Dios y ante Cristo Jesús, que ha de juzgar a vivos y muertos, te conjuro por su venida en majestad: Proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, reprocha, exhorta, con toda paciencia y deseo de instruir. Porque vendrá un tiempo en que la gente no soportará la doctrina sana, sino que, para halagarse el oído, se rodearán de maestros a la medida de sus deseos y, apartando el oído de la verdad, se volverán a las fábulas. Tú estás siempre alerta; soporta lo adverso, cumple tu tarea de evangelizador, desempeña tu ministerio. Yo estoy a punto de ser sacrificado, y el momento de mi partida es inminente. He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe. Ahora me aguarda la corona merecida, con la que el Señor, juez justo, me premiará en aquel día; y no sólo a mí, sino a todos los que tienen amor a su venida.
Palabra de Dios
Salmo Responsorial: 70,8-9.14-15ab.16-17.22
R/. Mi boca contará tu salvación, Señor
Llena estaba mi boca de tu alabanza y de tu gloria, todo el día. No me rechaces ahora en la vejez, me van faltando las fuerzas, no me abandones. R/.
Yo seguiré esperando, redoblaré tus alabanzas; mi boca contará tu auxilio, y todo el día tu salvación. R/.
Contaré tus proezas, Señor mío, narraré tu victoria, tuya entera. Dios mío, me instruiste desde mi juventud, y hasta hoy relato tus maravillas. R/.
Y yo te daré gracias, Dios mío, con el arpa, por tu lealtad; tocaré para ti la cítara, Santo de Israel. R/.
Evangelio: Mc 12,38-44
Lectura del Santo Evangelio según San Marcos
En aquel tiempo, enseñaba Jesús a la multitud y les decía: «¡Cuidado con los letrados! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas, con pretexto de largos rezos. Éstos recibirán una sentencia más rigurosa».
Estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales.
Llamando a sus discípulos, les dijo: «Les aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir».
Palabra del Señor
“Los dirigentes religiosos deben ser servidores de la comunidad. Nada más. Si lo olvidan, son un peligro para todos”
Pablo, en su vejez, siente que se acerca a su final y entiende que su disposición en el seguimiento de Jesús resucitado se debe a la Palabra. Ella es un arma poderosa que debe aprovechar todo discípulo misionero que pretenda luchar contra los males de esta sociedad. Pero, se debe tener presente que la gente no querrá escucharla, se resistirá y hasta la enfrentarán. ¿Por qué? No quieren que la Palabra saque al descubierto su mal proceder. Timoteo deberá prepararse, advertido de lo que le sucederá, pero vencerá como su maestro.
En este pasaje San Marcos nos presenta a Jesús hablando a la gente sobre la severidad con la que van a ser juzgados los maestros de la Ley y los escribas por la forma en la que vivían. Pues aprovechando su posición en la sociedad judía, abusaban de la gente que menos tenían. Se sienta cerca del lugar donde se ponen las ofrendas y señala que de todas las personas la que más aportó fue precisamente la viuda, no porque hubiera dado una cantidad mayor que los ricos, sino porque entregó todo lo que tenía, mientras que otras personas daban de lo que les sobraba.
Es sorprendente el lenguaje duro y certero que emplea Jesús para desenmascarar la falsa religiosidad de los escribas. No pueden soportar su vanidad y su afán de ostentación. Buscan vestir de modo especial y ser saludados con reverencia para sobresalir sobre los demás, imponerse y dominar.
La religión les sirve para alimentar su fatuidad. Hacen «largos rezos» para impresionar. No crean comunidad, pues se colocan por encima de todos. En el fondo solo piensan en sí mismos. Viven aprovechándose de las personas débiles, a las que deberían servir.
Marcos no recoge las palabras de Jesús para condenar a los escribas que había en el templo de Jerusalén, sino para poner en guardia a las comunidades cristianas para las que escribe. Los dirigentes religiosos deben ser servidores de la comunidad. Nada más. Si lo olvidan, son un peligro para todos. Hay que reaccionar para que no hagan daño.
(Guía Litúrgica)
“La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre, y la comunión del Espíritu Santo estén con todos ustedes” (2 Cor 13, 13) ✍