Por cada 1.000 a 1.500 personas entrenadas en RCP se salva una vida, lo que convierte la enseñanza masiva en una de las intervenciones más eficientes en salud pública.
El director médico del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja, Pablo Turrión, ha señalado que actuar de forma eficaz durante los primeros dos minutos tras una parada cardiorrespiratoria aumenta las posibilidades de supervivencia a más del 70 por ciento, mientras que por cada minuto que pasa sin intervenir, se reducen un 10 por ciento.