El béisbol desde 2026 podría no volver a ser igual. Desde 2026, las Grandes Ligas incorporarán “árbitros robot” para revisar bolas y strikes en vivo. En segundos, el público verá en pantalla si el lanzamiento fue válido o no, gracias al sistema Hawk-Eye de Sony. Una decisión que mezcla precisión y espectáculo.
El ABS ha sido probado en ligas menores desde 2019 y, tras años de ajustes, la MLB decidió dar el salto. Cada equipo tendrá derecho a dos desafíos por partido, con más si el duelo se extiende a extra innings. El público vivirá un nuevo ritual: un toque al casco, un instante de suspenso y la decisión final brillando en el marcador.
¿Qué es el ABS que llegará a la MLB?El ABS permitirá la revisión de las jugadas en tiempo realEl Sistema Automatizado de Golpe de Bola (ABS, por sus siglas en inglés) viene probándose en Ligas Menores desde 2019 y en Triple A, los entrenamientos de primavera y el Juego de las Estrellas de este año. En Triple A, a partir de esta temporada, el número de desafíos llevados a revisión del ABS por partido ha aumentado, con tasas de éxito cercanas al 50%, por razones como encuadre del receptor, amplitud de la zona de strike, efectos en la postura, entre otros. nullAsí es como funciona el sistema: Cada equipo tendrá derecho a dos revisiones por partido, y más si se van a entradas extra. Los resultados gráficos se mostrarán en pantallas. La zona de strike será un rectángulo reglamentario, definido como un rectángulo del ancho del plato (aproximadamente 43 cm), con la parte superior e inferior ajustadas a la altura del bateador; la postura no importará. Es una especie de teatro con un toque especial: un golpecito en el casco, la multitud conteniendo la respiración y, finalmente, el veredicto brillando en la pantalla.
El dato
El año pasado, el 60% de las expulsiones se debieron a discusiones sobre bolas y strikes. La MLB promueve la equidad, la consistencia y menos explosiones de locura detrás del home. La liga no está eliminando el factor humano, al menos no todavía, pero la MLB les está dando un acompañante a los árbitros (a menudo irascibles).
La tecnología detrás de los «árbitros robot»
El Ojo de Halcón (Hawk-Eye) de Sony es la tecnología detrás de las decisiones de línea en tenis, las reseñas de NFL, las decisiones del Abierto de Tenis de Estados Unidos y los sistemas globales de VAR del fútbol. Básicamente, utilizando varias cámaras -incluídas las de las transmisiones-, Hawk-Eye ahora puede determinar con precisión el inicio y el final de una jugada mediante inteligencia artificial. En el Abierto de Estados Unidos, por ejemplo, se usa Sony Hawk-Eye para determinar si una pelota estaba fuera de los límites y recrea la acción en una animación para que la vean los espectadores.
Así las cosas, el béisbol es simplemente el último cliente de primera línea para una empresa que está desarrollando un negocio de arbitraje multideportivo donde la precisión es el producto y los datos son la venta adicional, desde las inserciones de transmisión hasta las transmisiones de apuestas.
Los defensores de esta tecnología opinan que las ligas obtienen transmisiones más nítidas, los patrocinadores se benefician de menos desastres y los mercados de apuestas obtienen un producto más predecible, porque las líneas pueden moverse incluso cuando las zonas de strike se modifican ligeramente.
Claro, no todos celebran. Los sindicatos de árbitros podrían perder influencia. Los receptores podrían perder su magia para encuadrar, los tradicionalistas del deportes pierden el drama humano y los aficionados que gustan de las crisis ocasionales extrañarán ver a un mánager siendo expulsado un martes por la noche.
Una tecnología aún en prueba
Los observadores saben que los robots no son perfectos: el borde de la zona de strike aún puede fallar, lo que lleva a los aficionados a discutir sobre el algoritmo. Los jugadores quieren garantías de que los desafíos sean rápidos, justos y transparentes. Quieren integridad de los datos. La MLB también ha estado ajustando las dimensiones de la zona de strike a medida que la liga realiza pruebas, porque lo que se ve justo desde el dugout no siempre lo es desde la cámara.
Aun así, este es el trato del béisbol con la modernidad: preservar la sensación pero arreglar el producto.
La MLB se ha promocionado durante mucho tiempo como el pasatiempo de Estados Unidos. Pero el béisbol ya ha forjado su propia nostalgia: relojes de lanzamiento, bases más grandes, turnos limitados. Los árbitros robot son solo la última muestra de que la tradición no siempre se transmite bien. Los aficionados pueden aferrarse al romanticismo del elemento humano. La MLB apuesta a que la precisión —limpia, vendible y atractiva para los patrocinadores— es más rentable.
Andrés Tovar