Natanael Santos. –
Una muestra de que el gobierno actual no cree en la agropecuaria nacional, lo es el hecho de que en la actualidad existen más de 600 áreas agrícolas sin profesionales que asesoren y apoyen a los agricultores con la debida transmisión tecnológica, y contribuyan a elevar la producción y la productividad de los cultivos. Mientras eso sucede, escucho decir al Ing. Geovanny Arias, profesional del sector, que existen más de 70 mujeres agrónomos, trabajando como domésticas, por falta de nombramientos en las instituciones del sector.
Esta es una de las razones por la cual nuestra producción agropecuaria no ha logrado acceder, a mercados internacionales y competir en precios y calidad, y contrario a esto lo que ha sucedido es que hemos perdido mercados, muchas veces por el uso de pesticidas que, estando prohibidos en otros países, entran al nuestro sin ningún control. Pues nuestros agricultores, sin apoyo de los técnicos y profesionales (por no existir en las zonas agrícolas) utilizan cualquiera que el vendedor de unaagroquímica le recomienda, sin cuidar la etapa del cultivo, ni los componentes químicos contienen.
La falta de apoyo para la actualización y capacitación de estos técnicos, hace que el campo dominicano solo haya mejorado en las notas de prensas gubernamentales y en las intervenciones del ministro, en la rueda de prensa semanal del presidente. Parece que, desde la óptica oficial, no se entiende el aporte de los agrónomos a la seguridad agro-alimentaria del país.
La situación del campo dominicano es tan precaria que hace unos días en un encuentro de agrónomos de la promoción 81-84 del Instituto Superior de Agricultura ISA, que realizamos en San Juan, uno de los compañeros, dijo a modo de reto “digan un solorubro agrícola, que en la actualidad sea rentable” y honestamente, nadie se aventuró a mencionar uno. Y el consenso fue que la agricultura se encuentra en una etapa decadente y de regresión.
El gobierno no ha entendido que una de las actividades productivas de mayor riesgo lo es la agricultura, veamos: cuando no sobra una lluvia, es que falta, cuando no es una plaga que pone en riesgo la producción, es una enfermedad, o como sucede en muchos casos, cuando la producción resulta abundante, los precios del mercado están deprimidos perdiéndose la inversión y la rentabilidad. Un ejemplo lo es el caso de los productores bajo invernaderos de San José de Ocoa, que ahora mismo no saben qué hacer con una producción de ajíes, por falta de mercado. La realidad es que, sin apoyo técnico, la agricultura se convierte en una bomba de tiempo para la economía y la seguridad alimentaria de un país.
Los agrónomos ayudan a los productores a planificar y programar sus siembras, tomando en cuenta las vedas y los periodos de lluvias, a controlar oportuna y eficazmente plagas yenfermedades de los cultivos, le ayudan a seleccionar las variedades de los cultivos de mayor adaptabilidad y productividad, según la zona y el clima, porque contrario a los que muchos creen, la agricultura ya no es empírica, es ciencia pura y dura.
Por otro lado, los agrónomos han envejecido en la pobreza, sin el respeto estatal, por eso es que les entran a bombazos y hasta a macanazos cuando exigen reivindicaciones. Son profesionales con dificultad para capacitarse o actualizarse y para acceder a nuevas tecnologías y transmitirla a los agricultores de estos tiempos. ¿A caso el Ministerio de Agricultura los ha capacitado, por ejemplo, para el uso de drones o sobre agricultura de precisión o en riego tecnificado? Honestamente, no creo.
La realidad es que los agrónomos están en extinción, la falta de incentivos y los bajos salarios hacen que esta carrera no resulte interesante para los jóvenes, de continuar así, pronto el país tendrá que importar agrónomos de centro y sur América, porque como vamos, a nivel local no habrá. La edad promedio de los agrónomos actualmente, supera los 50 años, y ya algunas universidades han cerrado las carreras agrícolas, por falta de estudiantes.
Los agrónomos juegan un papel fundamental en la producción de alimentos y en el desarrollo del sector agropecuario y merecen un mejor trato de parte del gobernó actual, son los profesionales con más bajos salarios y con peores condiciones laborales, y todo parece que ellos están fuera de la prioridad estatal.
El reto es mejorar las condiciones de los profesionales agropecuarios e incentivar a los jóvenes para que estudien esta carrera, porque sin una producción agrícola tecnificada y con agrónomos ayudando a nuestros agricultores a que lo hagan con eficiencia, la alimentación del país está en riesgo, la importación de alimentos no es la meta, la meta es producir, y son ellos los mejores aliados de la producción agropecuaria nacional.