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“LENGUAS DE FUEGO” (Jn 20, 19-23)

LA PALABRA DEL DOMINGO

Domingo de Pentecostés. Ciclo B

Color: ROJO

23 de mayo de 2021

Primera Lectura: Hc 2,1-11
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 2,1-11

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, posándose encima de cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, según el Espíritu le sugería.
Se encontraban entonces en Jerusalén judíos devotos de todas las naciones de la tierra. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma. Enormemente sorprendidos preguntaban:

  • «¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno de nosotros los oímos hablar en nuestra lengua nativa?
    Entre nosotros hay partos, medos, elamitas y habitantes de Mesopotamia, de Judea y Capadocia, del Ponto y Asia, de Frigia y Panfilia, de Egipto y de la zona de Libia que limita con Cirene; algunos somos forasteros de Roma, otros judíos o prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las maravillas de Dios en nuestra propia lengua».

Palabra de Dios

Salmo Responsorial: 103,1ab.24ac.29bc-30.31.34
R/. Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra
Bendice, alma mía, al Señor: ¡Dios mío, ¡qué grande eres! Cuántas son tus obras, Señor; la tierra está llena de tus criaturas. R/.
Les retiras el aliento, y expiran y vuelven a ser polvo; envías tu espíritu, y los creas, y repueblas la faz de la tierra. R/.
Gloria a Dios para siempre, goce el Señor con sus obras; que le sea agradable mi poema, y yo me alegraré con el Señor. R/.

Segunda Lectura: 1 Cor 12, 3b-7. 12-13

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 12,3b-7.12-13

Hermanos: Nadie puede decir: «Jesús es Señor», sino por el Espíritu Santo. Y hay diversidad de servicios, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de actuaciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. Pero a cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para el bien común.
Pues, lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo. Pues todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.

Palabra de Dios

Secuencia: para ser cantada o rezada
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre, si tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos; por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno.

Evangelio: Jn 20, 19-23

Lectura del santo evangelio según san Juan 20,19-23

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a Ustedes».
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a Ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo». Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban el Espíritu Santo; a quienes les perdonen los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengan, les quedan retenidos».

Palabra del Señor


“LENGUAS DE FUEGO” (Jn 20, 19-23)
Por P. Wilkin Castillo, San Juan de la Maguana

Hoy celebramos con mucho entusiasmo la fiesta de pentecostés, en palabras llanas la fiesta del Espíritu Santo. Con esta fiesta culminamos el tiempo de pascua, un tiempo que tiene como fundamento al Cristo de la alegría y la luz del Resucitado que ilumina y seguirá iluminando nuestras vidas. Es por ello por lo que no podemos dejar morir en nosotros la alegría ni dejar apagar el fuego del Espíritu
En el libro de los Hechos de los Apóstoles se nos dice: “Que, al llegar el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban.” Hay una razón poderosa para el Espíritu actuar en una comunidad y es el que se viva la unidad, el mejor ejemplo lo tenemos aquí en este trozo del libro de los Hechos, cuando leemos que estaban todos juntos en el mismo lugar.
“Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, posándose encima de cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, según el Espíritu le sugería.” Cuando nos dejamos llenar del Espíritu Santo entonces empezamos a lograr grandes cosas, principalmente en el plano espiritual, ya que solo con la luz del Espíritu podemos entender el lenguaje de Dios.
“Se encontraban entonces en Jerusalén judíos devotos de todas las naciones de la tierra. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma.” Esto solo es posible darse cuenta cuando dejamos que Dios tome el control total de nuestra vida y tenemos la apertura de entender lo que él nos quiere comunicar por medio de los otros hermanos que forman la comunidad cristiana.
“hay diversidad de servicios, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de actuaciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos.” Cuando tengamos claro este criterio a lo interno de nuestras comunidades y lo asumamos de que el Espíritu es uno, Pero hay muchas y variadas formas de este Espíritu actuar y manifestarse en nosotros, empezaremos a ser más servidores y más conscientes de que los dones los poseemos nosotros, pero vienen del Espíritu.
“A cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para el bien común. Pues, lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo.”
Finalmente, en el Evangelio podemos apropiarnos de algunos detalles ya abordados en días pasados, se nos habla del anochecer de aquel día, aquí se puede interpretar la noche en sentido real, pero puede ser también la noche como oscuridad y confusión, al referirse a los discípulos que tenían las puertas cerradas por miedo a los judíos. La presencia del Espíritu Santo aquí destruye toda oscuridad, confusión y miedo padecido hasta ese momento por los amigos de Jesús, los discípulos.


“Que tu acción eficaz fundamente y mantenga en nosotros la unidad y nos haga testigos del Amor de Dios Padre y de su Hijo Jesucristo, nuestro hermano mayor, que vive y ama por los siglos de los siglos”✍

Categorías: Internacionales
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