Por: Héctor de la Cruz
Santo Domingo.- Domingo Arias Rosario quedó sin identidad y sin posibilidad de realizar trámites civiles e incluso tener un trabajo formal cuando, al terminar el bachillerato, trató de conseguir su cédula e ingresar a la universidad, pero se llevó una desagradable sorpresa.
«Según ellos, mi madre… o sea, la edad de mi madre no era la suficiente para dar a luz en ese tiempo. En el sistema figura que ella me tuvo a los 11 años. Yo tengo 30 años; ella, hoy en día, diría que tiene 41 años», explicó Arias Rosario.
Narra que, tras cuestionar la edad de su madre, la oficialía civil de Bayaguana anuló su acta de nacimiento, dejándolo sin nombre y sin registro.
«Yo entiendo que en pleno siglo 21 hay muchos métodos para investigar una situación. Si usted no cree que ella pueda ser mi madre, bueno, ahí está la prueba de ADN, ahí están los moradores cercanos, los vecinos, los testigos… usted me entiende, hay muchas formas de investigar».
Tras más de una década de penurias y vueltas a la oficialía civil y a la Junta Central para aclarar su situación, Arias Rosario dijo que, aunque su madre tuviera 11 años cuando lo dio a luz, es merecedor de tener sus documentos y llevar una vida normal, sin caminar con miedo.