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“La celebración de los ritos deben llevarnos a una transformación de nuestro corazón” (Mc 7,1-8.14-15.21-23)

REFLEXIONANDO LA PALABRA DEL DOMINGO

XXII Domingo. Tiempo Ordinario. Ciclo B

Color: VERDE

29 de agosto de 2021
Primera Lectura: Dt 4, 1-2. 6-8
Lectura del libro del Deuteronomio
Moisés habló al pueblo, diciendo: «Ahora, Israel, escucha los mandatos y decretos que yo les mando cumplir. Así vivirán y entrarán a tomar posesión de la tierra que el Señor, Dios de sus padres, les va a dar. Estos mandatos son su sabiduría y su inteligencia a los ojos de los pueblos que, cuando tengan noticia de todos ellos, dirán: “Cierto que esta gran nación es un pueblo sabio e inteligente.” Y, en efecto, ¿hay alguna nación tan grande que tenga los dioses tan cerca como lo está el Señor Dios de nosotros, siempre que lo invocamos? Y, ¿cuál es la gran nación, cuyos mandatos y decretos sean tan justos como toda esta ley que hoy les doy?»

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial:14,2-3a.3cd-4ab.4c-5
R/. Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?
El que procede honradamente y practica la justicia, el que tiene intenciones leales y no calumnia con la lengua. R/.
El que no hace mal a su prójimo ni difama a su vecino, el que considera despreciable al impío y honra a los que temen al Señor. R/.
El que no retracta lo que juró aun en daño propio, el que no presta dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente. El que así obre nunca fallará. R/.

Segunda Lectura: St 1,17-18.21b-22.27
Lectura de la carta del apóstol Santiago

Mis queridos hermanos: Todo beneficio y todo don perfecto viene de arriba, del Padre de los astros, en el cual no hay fases ni períodos de sombra. Por propia iniciativa, con la Palabra de verdad, nos engendró, para que seamos como las primicias de sus criaturas.
Acepten dócilmente la Palabra que ha sido plantada y es capaz de salvarnos. Llévenla a la práctica y no se limiten a escucharla, engañándose a ustedes mismos. La religión pura e intachable a los ojos de Dios Padre es ésta: visitar huérfanos y viudas en sus tribulaciones y no mancharse las manos con este mundo.

Palabra de Dios

Evangelio: Mc 7,1-8.14-15.21-23
Lectura del santo evangelio según san Marcos

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos letrados de Jerusalén, y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y, al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas.)
Según eso, los fariseos y los letrados preguntaron a Jesús: «¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen la tradición de los mayores?»
Él les contestó: «Bien profetizó Isaías de ustedes, hipócritas, como está escrito: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos.” Dejan a un lado el mandamiento de Dios para aferrarse a la tradición de los hombres.»
En otra ocasión llamó Jesús a la gente y les dijo: «Escuchen y entiendan todos: Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro.»

Palabra del Señor


“La celebración de los ritos deben llevarnos a una transformación de nuestro corazón” (Mc 7,1-8.14-15.21-23)

Dios nos ha creado para que tengamos vida y vida en abundancia. Quiere que todos nos salvemos, por eso nos da la clave para que ninguno de los suyos se pierda. Desde el Antiguo Testamento vemos que Dios se desvive por su pueblo. No es un Dios lejano e indiferente a la realidad de su gente, de ahí la diferencia con los otros dioses.
Hoy, en el Deuteronomio, Dios nos dice que nuestra inteligencia y sabiduría viene marcada por el cumplimiento de los mandatos del Señor.
Por tanto, la clave para la salvación está en cumplir los mandatos del Señor, en cumplir su Palabra. Pero ese “cumplir su Palabra” debe ir acompañado de gestos y acciones que evidencien que realmente estamos en los caminos del Señor, como nos dice el apóstol Santiago en la segunda lectura de hoy: llévenla a la práctica y no se limiten a escucharla, engañándose a ustedes mismos.
La religión pura e intachable a los ojos de Dios Padre es ésta: visitar huérfanos y viudas en sus tribulaciones y no mancharse las manos con este mundo. Como dice el refrán popular: “A Dios rogando, y con el mazo dando”, porque cumplir la Palabra de Dios no es solo “decir”, es también “hacer”. Si decimos que creemos y no hacemos cosas que manifiesten eso que decimos creer nuestra fe es incompleta y el culto que tributamos a Dios es vacío. Muchas veces nos vemos tentados a quedarnos en las formas y perder de vista lo fundamental, lo que Dios quiere.
En el evangelio de hoy, los fariseos se aferran a unas tradiciones para echar en cara a Jesús que sus discípulos no hayan cumplido con la norma de lavarse las manos antes de comer. Las tradiciones son buenas y muchas veces son un referente, pero no podemos quedarnos ahí, hay que ir más allá de cumplir unos ritos externos. La celebración de los ritos deben llevarnos a una transformación de nuestro corazón. Para la religión que Dios quiere, lo más importante aquí no era si ellos se lavaban o no las manos. En vez de reparar en ello y preocuparse por eso, debieron preocuparse de que comieran y pudieran saciar el hambre después de la jornada de trabajo que habían tenido. Porque por encima de toda la ley, está la ley del amor.
La invitación que el Señor nos hace este último domingo de agosto, es que pongamos en práctica la palabra de Dios; que no nos quedemos en las formas, sino que el cumplimiento de la Palabra debe llevarnos a la unión con Dios y la transformación de nuestro corazón, porque ahí es donde nacen las malas acciones.

“Que el Dios de la Vida te colme con su alegría y con su paz y te conceda la salud” ✍

Categorías: Internacionales
Melvin Mix:
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