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La boca del justo expone la sabiduría

LA PALABRA CADA DÍA

IV Semana. Tiempo Ordinario. Año II

“Puro/Impuro”

Miércoles, 11 de febrero de 2026

Color: VERDE/BLANCO

Primera Lectura: 1Re 10,1-10
Lectura del Primer Libro de los Reyes

En aquellos días, la reina de Saba oyó la fama de Salomón y fue a probarlo con enigmas. Vino a Jerusalén con una gran caravana de camellos cargados de perfumes y oro en gran cantidad y piedras preciosas.
Entró en el palacio de Salomón y le propuso todo lo que pensaba. Salomón resolvió todas sus consultas; no hubo una cuestión tan oscura que el rey no pudiera resolver. Cuando la reina de Saba vio la sabiduría de Salomón, la casa que había construido, los manjares de su mesa, toda la corte sentada a la mesa, los camareros sirviendo, con sus uniformes, las bebidas, los holocaustos que ofrecía en el templo del Señor, se quedó asombrada y dijo al rey: «¡Es verdad lo que me contaron en mi país de ti y tu sabiduría! Yo no quería creerlo, pero, ahora que he venido y lo veo con mis propios ojos, resulta que no me habían dicho ni la mitad. En sabiduría y riquezas superas todo lo que yo había oído. ¡Dichosa tu gente, dichosos esos tus cortesanos que están siempre en tu presencia, aprendiendo de tu sabiduría! ¡Bendito sea el Señor tu Dios que, por el amor eterno que tiene a Israel, te ha elegido para colocarte en el trono de Israel y te ha nombrado rey para que gobiernes con justicia!».
La reina regaló al rey cuatro mil kilos de oro, gran cantidad de perfumes y piedras preciosas; nunca llegaron tantos perfumes como los que la reina de Saba regaló al rey Salomón.

Palabra de Dios O Bien: Is 66,10-14c; TR Jdt 13,18bcd.19, Jn 2.1-11

Salmo Responsorial: 36,5-6.30-31.39-40
R/. La boca del justo expone la sabiduría

Encomienda tu camino al Señor, confía en él, y él actuará: hará tu justicia como el amanecer, tu derecho como el mediodía. R/.
La boca del justo expone la sabiduría, su lengua explica el derecho; porque lleva en el corazón la ley de su Dios, y sus pasos no vacilan. R/.
El Señor es quien salva a los justos, él es su alcázar en el peligro; el Señor los protege y los libra, los libra de los malvados y los salva porque se acogen a él. R/.

Evangelio: Mc 7, 14-23
Lectura del Santo Evangelio según San Marcos

En aquel tiempo, llamó Jesús de nuevo a la gente y les dijo: «Escuchen y entiendan todos: nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre».
Cuando dejó a la gente y entró en casa, le pidieron sus discípulos que les explicara la parábola.
Él les dijo: «¿También ustedes siguen sin entender? ¿No comprenden? Nada que entre de fuera puede hacer impuro al hombre, porque no entra en el corazón, sino en el vientre y se echa en la letrina» (Con esto declaraba puros todos los alimentos).
Y siguió: «Lo que sale de dentro del hombre, eso sí hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, malicias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro».

Palabra del Señor


“Puro/Impuro”

Hoy celebramos la memoria de Nuestra Señora de Lourdes, patrona de los enfermos, y, por lo tanto, celebramos la Jornada de Oración Mundial por los Enfermos. Por ello, elevamos nuestra súplica a Dios Padre por todos los que padecen alguna enfermedad, para que Jesús, el médico por excelencia, pase sus benditas manos sobre ellos y les devuelva la salud del cuerpo, pero también la del alma.
A propósito, el Evangelio de hoy, nos hace referencia a eso que enferma al hombre, a eso que lo hace impuro, y por lo tanto no agradable a los ojos de Dios.
Lo que sale del hombre es lo que lo hace impuro, significa que la verdadera impureza no viene de la comida o de fuentes externas, sino de pensamientos, palabras y acciones malignas que surgen del corazón humano, como son los malos pensamientos, homicidios, adulterios, robos, calumnias, orgullo, entre otras acciones pecaminosas que el hombre puede realizar.
Esta enseñanza de Jesús confronta las tradiciones judías de la época que se enfocaban en la pureza ritual externa, como el lavarse las manos y los diferentes utensilios, en lugar de la pureza moral y espiritual. A sabiendas que el mal reside en el corazón del hombre y se manifiesta en sus palabras y acciones, no en lo que ingiere, toca o tenga que ver con su higiene.

(Guía Litúrgica)

“La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre, y la comunión del Espíritu Santo estén con todos ustedes” (2 Cor 13, 13) ✍

Categorías: Nacionales
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