Redacción.- Detrás de los brindis, las reuniones familiares y con amigos se esconde una realidad que en muchas ocasiones genera problemas. El consumo de alcohol está ampliamente extendido en la sociedad y se ve como algo normal en el día a día, pero lo cierto es que el alcoholismo es una enfermedad y causa más de tres millones de muertes cada día, directa o indirectamente.
El 15 de noviembre se celebra el Día Mundial sin Alcohol, una efeméride que tiene como finalidad concienciar a la población mundial acerca de los daños físicos y psicológicos que ocasiona el consumo de de alcohol. Es de vital importancia fomentar la responsabilidad en el consumo de alcohol, especialmente en los jóvenes.
Al respecto, la OMS implementó el Sistema Mundial de Información sobre el Alcohol y la Salud, con el objetivo de manejar datos referidos a la intensidad y las características del consumo de bebidas alcohólicas, sus consecuencias sanitarias y sociales, así como la implementación de las políticas pertinentes.
de la Salud aprobó una resolución, mediante la cual exhorta a los Estados Miembros a tomar medidas para reducir el consumo nocivo de alcohol, comprometiéndose a fortalecer su capacidad de respuesta ante los problemas de salud pública generados por el alcoholismo.
Algunas recomendaciones a aplicar son las siguientes:
- Regular la venta y comercialización de bebidas alcohólicas.
- Restringir la venta de bebidas alcohólicas a menores de edad.
- Promulgar leyes y normas acerca de la conducción de vehículos en estado de ebriedad.
- Aplicar mecanismos tributarios y de fijación de precios para disminuir la demanda de bebidas alcohólicas.
- Incrementar las campañas educativas y de concienciación acerca de los riesgos y consecuencias del consumo de alcohol.
- Brindar alternativas a la población para el acceso a tratamientos asequibles para el tratamiento del alcoholismo.
- Proporcionar tratamiento accesible y asequible a las personas que padecen trastornos por abuso del alcohol.