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“Es imposible que se pierda el hijo de tantas lágrimas”

LA PALABRA CADA DÍA

XXI Semana. Tiempo Ordinario

“Es imposible que se pierda el hijo de tantas lágrimas”

Martes, 27 de agosto del 2024

Color: BLANCO

Primera Lectura: 2 Tes 2, 1-3a. 13-16
Lectura de la Segunda Carta del Apóstol San Pablo a los Tesalonicenses

Hermanos: Les rogamos, a propósito de la última venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, que no pierdan fácilmente la cabeza ni se alarmen por supuestas revelaciones, dichos o cartas nuestras: como si afirmásemos que el día del Señor está encima. Que nadie en modo alguno los desoriente.
Dios los llamó por medio del Evangelio que predicamos, para que posean la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Así, pues, hermanos, manténganse firmes y conserven las tradiciones que han aprendido de nosotros, de viva voz o por carta. Que Jesucristo, nuestro Señor, y Dios, nuestro Padre que nos ha amado tanto y nos ha regalado un consuelo permanente y una gran esperanza, los consuele internamente y les dé fuerzas para toda clase de palabras y de obras buenas.

Palabra de Dios

Salmo Responsorial: 95,10.11-12a.12b-13
R/. El Señor llega a regir la tierra

Digan a los pueblos: «El Señor es rey, él afianzó el orbe, y no se moverá; él gobierna a los pueblos rectamente”. R/.
Alégrese el cielo, goce la tierra, retumbe el mar y cuanto lo llena; vitoreen los campos y cuanto hay en ellos. R/.
Aclamen los árboles del bosque, delante del Señor, que ya llega, ya llega a regir la tierra: regirá el orbe con justicia y los pueblos con fidelidad. R/.

Evangelio: Mt 23, 23-26
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo

En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: -«¡Ay de ustedes, letrados y fariseos hipócritas, que pagan el décimo de la menta, del anís y del comino, y descuidan lo más grave de la ley: el derecho, la compasión y la sinceridad! Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que filtran el mosquito y se tragan el camello!
¡Ay de ustedes, letrados y fariseos hipócritas, que limpian por fuera la copa y el plato, mientras por dentro están rebosando de robo y desenfreno! ¡Fariseo ciego!, limpia primero la copa por dentro, y así quedará limpia también por fuera”.

Palabra del Señor


“Es imposible que se pierda el hijo de tantas lágrimas”

Hoy celebramos la memoria de Santa Mónica, mamá del gran Obispo San Agustín de Hipona. Santa Mónica sufría mucho por la vida descarriada de su hijo Agustín y rogaba a algunos miembros de la Iglesia que hablaran con su hijo. En una ocasión, se encontró con un obispo, que al ver las insistentes súplicas de Mónica por su hijo, le dijo: "Estate tranquila, es imposible que se pierda el hijo de tantas lágrimas". La santa luego se dejó guiar por él y se convirtió en una mayor ferviente cristiana.
En el mundo de hoy se habla mucho del empoderamiento de las mujeres, y a veces se olvida citar a grandes mujeres como Santa Mónica que defendieron su dignidad y buscaron el bien de sus hijos y de sus familias con fe, esperanza y gracia.
“¡Cuántas lágrimas derramó esa santa mujer por la conversión del hijo! ¡Y cuántas mamás también hoy derraman lágrimas para que los propios hijos regresen a Cristo! ¡No pierdan la esperanza en la gracia de Dios!”, dijo el Papa Francisco durante una homilía en agosto de 2013.
Santa Mónica es la santa patrona de las mujeres casadas, madres, abuelas y viudas; también es la santa patrona de las personas que viven matrimonios difíciles, de las que tienen hijos problemáticos, y de las conversiones de familiares. Ella es la amiga que nos consuela desde el cielo. Entiende bien la desesperación de los padres frustrados y confundidos al ver a sus hijos alejarse de la Iglesia y del bien.
Entre las muchas cosas escritas por San Agustín sobre su madre, de la cual fue deudor durante toda su vida, San Agustín dijo: «A ella le debo todo lo que soy» (La felicidad, 1,6) y nuevamente, en las Confesiones: «Ella me engendró sea con su carne para que viniera a la luz del tiempo, sea con su corazón, para que naciera a la luz de la eternidad».
En el Ángelus del 27 de agosto del 2006, el Papa Benedicto XVI dijo: “Santa Mónica y San Agustín nos invitan a dirigirnos con confianza a María, trono de la Sabiduría. A ella encomendamos a los padres cristianos, para que, como Mónica, acompañen con el ejemplo y la oración el camino de sus hijos”. Amén.

(Guía Litúrgica)

“Que la gracia y la paz de Dios Padre y de Jesucristo, el Señor y la fuerza del Espíritu Santo inunden la vida de cada uno de nosotros”✍

Categorías: Nacionales
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