X

Enséñame, Señor, tus decretos

LA PALABRA CADA DÍA

IV Semana. Tiempo Ordinario. Año II

“Ovejas sin pastor”

Sábado, 7 de febrero de 2026

Color: VERDE

Primera Lectura: 1Re 3,4-13
Lectura del Primer Libro de los Reyes
En aquellos días, el rey Salomón acudió a Gabaón a ofrecer mil holocaustos sobre aquel altar, pues era aún el santuario principal. Aquella noche el Señor se apareció allí en sueños a Salomón y le dijo: «Pídeme lo que deseas que te dé».
Salomón respondió: «Has actuado con gran benevolencia hacia tu siervo David, mi padre, porque caminaba en tu presencia con lealtad, justicia y rectitud de corazón. Has tenido para con él una gran benevolencia, concediéndole un hijo que había de sentarse en su trono, como sucede en este día. Pues bien, Señor mi Dios: Tú has hecho rey a tu siervo en lugar de David mi padre, pero yo soy un muchacho joven y no sé por dónde empezar o terminar. Tu siervo está en medio de tu pueblo, el que tú te elegiste, un pueblo tan numeroso que no se puede contar ni calcular. Concede, pues, a tu siervo, un corazón atento para juzgar a tu pueblo y discernir entre el bien y el mal. Pues, cierto, ¿quién podrá hacer justicia a este pueblo tuyo tan inmenso?».
Agradó al Señor esta súplica de Salomón.
Entonces le dijo Dios: «Por haberme pedido esto y no una vida larga o riquezas para ti, por no haberme pedido la vida de tus enemigos sino inteligencia para atender a la justicia, yo obraré según tu palabra: te concedo, pues, un corazón sabio e inteligente, como no ha habido antes de ti ni surgirá otro igual después de ti. Te concedo también aquello que no has pedido, riquezas y gloria mayores que las de ningún otro rey mientras vivas».

Palabra de Dios

Salmo Responsorial: 118, 9.10.11.12.13.14
R/. Enséñame, Señor, tus decretos

¿Cómo podrá un joven andar honestamente? Cumpliendo tus palabras. R/.
Te busco de todo corazón, no consientas que me desvíe de tus mandamientos. R/.
En mi corazón escondo tus consignas, así no pecaré contra ti. R/.
Bendito eres, Señor, enséñame tus decretos. R/.
Mis labios van enumerando todos los mandamientos de tu boca. R/.
Mi alegría es el camino de tus preceptos, más que todas las riquezas. R/.

Evangelio: Mc 6,30-34
Lectura del Santo Evangelio según San Marcos

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: «Vengan ustedes a solas a un lugar desierto a descansar un poco».
Porque eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer.
Se fueron en barca a solas a un lugar desierto.
Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.

Palabra del Señor


“Ovejas sin pastor”

La Palabra de Dios hoy nos presenta a un Salomón, que, como su padre, está en la presencia de Dios. Y que recibe de Dios lo que todos un día quisiéramos escuchar. Ese: pídeme lo que deseas que te dé. Y ahí viene la pregunta, qué tú le pedirías a Dios, qué deseas que Dios te dé.
Y pensamos en cuántas cosas le pediríamos, cuántas necesidades (reales y creadas) nos pasarían por la mente, quizás Salomón se vio en la misma situación. Ante un pueblo con tantas necesidades y situaciones. Pero el nuevo rey nos enseña a pedir lo que verdaderamente necesita de Dios: un corazón atento y discernimiento. Como vemos, Salomón no fue ostentoso e inició su reinado marcado por la humildad ante Dios y la obediencia a los consejos de su padre.
El Evangelio de Marcos nos presenta hoy dos realidades: una, centrada en la experiencia vivida en la misión, en la que los Apóstoles pudieron contar a Jesús todo lo que en su nombre realizaron, y la otra, marcada por la necesidad que tiene la gente de Jesús, en la cual Él manifiesta compasión por la multitud que lo busca incansablemente, a la que ve como “ovejas sin pastor”, llevándolo a enseñarles, demostrando su rol como el verdadero guía que calma la orfandad espiritual.

(Guía Litúrgica)

“La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre, y la comunión del Espíritu Santo estén con todos ustedes” (2 Cor 13, 13) ✍

Categorías: Nacionales
admin:
X

Headline

You can control the ways in which we improve and personalize your experience. Please choose whether you wish to allow the following:

Privacy Settings